Pompeo hizo estas declaraciones, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara el 14 de abril la suspensión de la ayuda de su país a la OMS acusándola de “mala gestión” frente a la pandemia del nuevo coronavirus, causante de la enfermedad Covid-19.
Trump, para apuntar su decisión, dijo que la organización dependiente de las Naciones Unidas con sede en Ginebra (Suiza) “está sesgada” hacia China y evitó que el principal rival económico de EE.UU. fue transparente en sus informes sobre la crisis sanitaria que se estaba desarrollando en su territorio.
Pekín refutó de manera contundente las afirmaciones de Washington y denunció que Trump formula ese tipo de acusaciones para desviar la atención pública de la grave situación que atraviesa el país norteamericano.
La nueva amenaza de EE.UU. tiene lugar en momentos en que el nuevo coronavirus sigue propagándose muy rápido, de modo que ha infectado, hasta el momento, a más de 2,6 millones de personas en todo el mundo. Estados Unidos, por la mala gestión de su Gobierno del virus mortal, con más de 849.100 casos diagnosticados y casi 49.600 muertes se ha convertido en el epicentro de la enfermedad.