Todos los camiones cuentan con un dispositivo que rastrea su ubicación, temperatura, exposición a la luz y movimiento. El plan se ha puesto en marcha después de que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) diera luz verde el viernes por la noche al uso de emergencia de la vacuna.
Las dosis que salen de las plantas de Pfizer en Michigan y Wisconsin serán trasladadas en aviones y camiones hasta los lugares de distribución designados por cada Estado, en su mayoría hospitales. Los territorios están siguiendo las recomendaciones del Centro para Prevenciones y Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) para priorizar la entrega de la vacuna: primero a personal de la salud con alto riesgo de exposición y residentes de hogares de ancianos, una población que ha muerto en tasas desproporcionadamente altas en comparación al resto.
El general Gustave Perna, responsable de la logística de la Operation Warp Speed, el programa de la Administración de Donald Trump para hacer frente a la pandemia, informó de que 145 localizaciones recibirán la vacuna el lunes, 425 el martes y 66 el miércoles. Perna comparó el sábado la gigantesca operación con el “Día D” de la Segunda Guerra Mundial y advirtió de que llevará varios meses para “finalmente lograr la victoria”.
Sobre cuándo podría retomarse la vida cotidiana previa a la pandemia, el epidemiólogo Anthony Fauci estimó el jueves que, si el programa de vacunación fluye con rapidez y los estadounidenses se someten al tratamiento en masa, se podría volver “a alguna forma de normalidad razonablemente rápido en el verano y definitivamente en el otoño”. La semana pasada Trump firmó una orden ejecutiva para dar “prioridad a los estadounidenses” en la administración de vacunas contra la covid producidas en Estados Unidos, antes de proporcionar dosis a otros países.