En su análisis sobre los efectos que el nuevo presupuesto tendría sobre la salud pública, el senador explicó: “Pongámosle que hayan 100000 nuevos usuarios de ASSE, si yo el gasto de salud en ASSE lo dejo constante, porque solo habrá incremento para tareas específicas, entonces el gasto por persona va a ser menor y eso va a tener un efecto sobre el primer nivel de atención porque es ahí donde la aglomeración de población provoca una caída del gasto (…) a todo esto hay que sumarle una rebaja salarial en el sector público”, concluyó.
Olesker tuvo también observaciones críticas sobre las modificaciones que se introducen con respecto a la inclusión de los trabajadores públicos en el seguro de enfermedad (estilo DISSE) «donde los tres primeros días no se pagan», lo que hace que se pague, afirmó «justos por pecadores», haciendo alusión así a que ante supuestos malos usos de las licencias por enfermedad, se iguala la respuesta para evitarlo, afectando a aquellos trabajadores que, efectivamente no hacen un uso inadecuado de la licencia médica, con las nuevas disposiciones, afirmó: «una gripe de tres días hace que el trabajador pierda su ingreso».