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Del Parque Rodó al Mauá: proyectos para transformar espacios públicos de Montevideo

La Intendencia prevé renovar parques, recuperar áreas patrimoniales y abrir nuevos espacios públicos, con obras que continuarán durante 2027.

La Intendencia de Montevideo, a través de su departamento de Espacios Públicos, se enfoca en la gestión integral de estos, abarcando su construcción, mantenimiento, transformación, creación y programación, siempre en estrecha relación con el sector de la construcción y adaptándose a las dinámicas urbanas y necesidades de los ciudadanos. Así lo explicó a Caras y Caretas su director, Pablo Roux.

¿Cuál es el vínculo que tiene Espacios Públicos con la construcción?

-La producción de espacios públicos, desde su mantenimiento hasta su transformación y creación, está directamente vinculada con los cambios en la ciudad. Cada intervención implica decisiones de diseño y de relación con los vecinos, pero también un componente concreto: la construcción.

Por eso, gran parte del trabajo de Espacios Públicos de la Intendencia de Montevideo se realiza en coordinación con empresas, especialmente del sector de la construcción.

El área tiene tres servicios. El Servicio de Obras se ocupa de intervenciones de menor escala, mientras que los trabajos más complejos se realizan mediante empresas contratadas a través de los procedimientos correspondientes. El área de Áreas Verdes trabaja principalmente con empresas especializadas en el mantenimiento y cuidado de esos espacios. Por su parte, el Servicio de Proyectos desarrolla iniciativas para crear nuevos espacios públicos o transformar los existentes, desde la concepción de la idea hasta su construcción.

Las contrataciones se gestionan mediante distintos procedimientos, según las características y la magnitud de cada proyecto: compras directas, licitaciones abreviadas o licitaciones públicas. También se realizan adquisiciones de equipamiento, como juegos infantiles, bancos y pérgolas, que en algunos casos requieren obras civiles para su instalación y generan un vínculo directo con empresas constructoras.

La Intendencia cuenta, además, con una fábrica de elementos premoldeados en la Quinta de Santos, integrada al Servicio de Obras.

Durante el primer año de gobierno se realizaron compras de menor escala y se avanzó en contrataciones de mayor envergadura, algunas de las cuales se están adjudicando actualmente. Entre ellas se encuentra la intervención en el Parque Rodó, que se ejecutará mediante una licitación pública.

Espacios públicos y su concepto

¿Cuándo hablamos de espacios públicos, qué entendemos exactamente por ellos? A veces se piensa en una plaza, pero el concepto va más allá.

-La dimensión de lo público es mucho más compleja que una cuestión física y excede las plazas y los parques. Montevideo puede definirse a través de su rambla, sus parques históricos, bulevares, plazas y la trama de calles y veredas. Sin embargo, lo público también depende del uso que las personas hacen de esos espacios. Una plaza o un parque pueden tener un diseño excelente, pero si nadie los utiliza, su dimensión pública pierde sentido. El espacio público existe plenamente cuando las personas lo habitan.

Montevideo tiene, además, un diferencial importante: la relación directa entre la ciudad y las playas. No es habitual que una ciudad integre de esa manera los lugares donde se desarrolla la vida cotidiana y el trabajo con aquellos destinados históricamente a la recreación.

Al mismo tiempo, las formas de utilizar los espacios públicos han cambiado. Los grandes parques que heredamos fueron diseñados bajo paradigmas que respondían a otras épocas, con trazados de tradición europea y una importante presencia de vegetación exótica. Hoy debemos incorporar nuevas perspectivas ambientales, como la promoción de la flora nativa y el aumento de la biodiversidad, para favorecer también la presencia de fauna en la ciudad.

También cambiaron las actividades de las personas. El espacio público ya no se utiliza únicamente para pasear o descansar: allí se practica deporte, se come, se estudia e incluso se trabaja. Además, debe responder a las necesidades de niños, jóvenes y personas adultas. La separación tradicional entre los espacios destinados al trabajo y los dedicados a la recreación es cada vez menos definida.

Otra dimensión que queremos desarrollar es el valor pedagógico del espacio público. Un parque reúne conocimientos de arquitectura, botánica, ingeniería, biodiversidad e historia, entre otras disciplinas.

En el Espacio Mauá, por ejemplo, comenzamos a prestar sillas y estamos trabajando en la incorporación de juegos infantiles construidos con madera a partir de materiales remanentes del Servicio de Obras. La idea es que las personas puedan acceder a ellos presentando su cédula de identidad.

Mencionó el Parque Rodó y el Espacio Mauá. ¿Qué intervenciones se están realizando en esos lugares?

-Para explicar nuestro trabajo, lo organizamos en cuatro líneas de acción. La primera es el cuidado y mantenimiento de los espacios públicos.

Esta tarea incluye la infraestructura verde: el césped, los árboles, las podas y el resto de la vegetación. También comprende el programa de cuidaparques, que funciona mediante un convenio de la Intendencia con Inacoop. A través de cooperativas sociales, unas 40 personas o equipos tienen a su cargo el cuidado de espacios públicos y la limpieza de los baños, cuando los hay.

La limpieza general depende del Departamento de Desarrollo Ambiental, mientras que Espacios Públicos complementa esas tareas. En total, la Intendencia mantiene cerca de 1.000 hectáreas de espacios verdes.

Montevideo tiene una buena proporción de espacios públicos por habitante, de acuerdo con los estándares internacionales. El principal desafío es su distribución territorial: la oferta se concentra más en las zonas centrales e intermedias, mientras que las mayores carencias están en la periferia. Por eso, una de las prioridades es generar nuevos espacios públicos en esas áreas. Al mismo tiempo, es importante mantener y mejorar los parques y espacios centrales, con el objetivo de contribuir a que más personas vuelvan a vivir en esas zonas de la ciudad.

La segunda línea de trabajo es la transformación de los espacios públicos existentes, para mejorar su infraestructura y adaptarlos a las nuevas formas de uso. En este eje se encuentra el Parque Rodó.

Es uno de los parques más visitados de Montevideo y ha sufrido las consecuencias de la plaga del picudo rojo, que obligó a retirar numerosas palmeras muertas. También presenta problemas en la caminería.

La intervención prevista incluye una licitación pública que contempla la renovación de unos 30.000 metros cuadrados de pavimento y la ampliación de las áreas verdes. Se trabajará en distintos sectores, entre ellos el entorno del lago, donde se proyecta construir una especie de anfiteatro, y se intervendrán los pabellones para mejorar sus condiciones.

Además, se renovó la iluminación del parque. El proyecto contempla la recuperación de la vegetación mediante la plantación de árboles, arbustos y especies herbáceas, así como mejoras en el sector de juegos infantiles.

Otro objetivo es incorporar actividades y servicios que favorezcan el uso del parque, como la entrega de sillas y la presencia de monitores.

La misma línea de transformación incluye otros espacios, como el Prado y el parque de los Fogones, en el Municipio G, así como el monte de La Francesa.

En el Prado se proyecta mejorar la caminería, renovar el sector de juegos infantiles y recuperar el Rosedal. Cuando se creó, a comienzos del siglo XX, contaba con más de 300 variedades de rosas; actualmente conserva unas 50. Por eso, estamos importando variedades antiguas para recuperar parte de esa diversidad.

La tercera línea consiste en generar espacios públicos nuevos, en lugar de limitarse a mejorar los existentes. En ese eje se inscribe el Espacio Mauá, que concebimos como parte de una política de ampliación de los lugares disponibles para el uso y el disfrute de la ciudadanía.

En la misma línea estamos trabajando en el Hipódromo de Maroñas, ubicado en una zona periférica de Montevideo, hacia Belloni. El predio cuenta con un área densamente arbolada que hoy está cerrada al público por un muro. Nuestra intención es abrirla y convertirla en un nuevo espacio público.

Una de las dificultades al crear un espacio público nuevo es que los árboles suelen ser pequeños. En este caso, en cambio, contamos con un área muy arbolada, con un paisaje de gran valor. La idea es aprovecharlo y permitir, además, una relación visual directa con la pista del hipódromo.

Nuevos espacios

El Espacio Mauá también es un proyecto particular, por su historia patrimonial y por las controversias que generó. ¿Cómo se está trabajando allí?

-El Mauá forma parte del patrimonio industrial de Montevideo y llevaba mucho tiempo cerrado, después de varias iniciativas que no prosperaron. Ante esa situación, el intendente y la ministra acordaron abrir al público los sectores que estuvieran en condiciones de hacerlo.

La propuesta parte de una concepción del espacio público como un proceso gradual. A diferencia de una plaza o un parque que se construyen y luego se inauguran, la recuperación de un predio industrial de estas características requiere distintas etapas.

La primera etapa consistió en abrir el lugar y dotarlo de condiciones de seguridad. Se instaló un vallado que permite recorrer determinadas áreas y se creó una fotogalería que cuenta la historia del predio. Otros sectores, como las carboneras, donde se almacenaba el carbón, permanecen cerrados por el momento.

Ahora estamos avanzando en una segunda etapa. Se está reparando el muro exterior y se trabaja en la recuperación de dos locales. Uno está cerca de la entrada y queremos acondicionarlo para incorporar una propuesta gastronómica, aunque el programa todavía no está definido. El otro se conecta directamente con las carboneras y también será recuperado. Además, se prevé incorporar baños adecuados, ya que actualmente solo hay baños químicos.

El objetivo es que Montevideo gane un nuevo espacio de acceso al horizonte y al agua. A lo largo de los 22 kilómetros de rambla hay pocos lugares con estas características, donde la presencia del muro genera un ambiente distinto. Dentro del predio hay menos ruido del tránsito y una relación más directa con el agua.

¿Qué se proyecta hacer en el callejón Frugoni, junto a la Universidad de la República?

-Queremos trabajar especialmente en los espacios públicos del área central, en particular los vinculados con la avenida 18 de Julio: las plazas, los callejones, la plaza Cagancha, la explanada y la plaza Independencia.

Sin embargo, la planificación del sistema de transporte metropolitano obliga a coordinar las intervenciones y los recursos. La Intendencia participa activamente en ese proyecto porque entendemos que no se trata únicamente de una transformación vial o del transporte público, sino también de una transformación urbana que debe contemplar los espacios públicos.

El callejón Frugoni es un espacio muy utilizado, pero necesita una reforma que lo actualice. Tiene una configuración singular, definida en buena medida por los edificios que lo rodean: la Universidad de la República, la biblioteca, una iglesia y edificios de viviendas colectivas. El conjunto genera una imagen urbana particular.

La obra incluirá la renovación del pavimento, con un diseño similar al de la calle Rincón, la incorporación de vegetación en una línea parecida a la del parque Reconquista, mejoras en la iluminación y nuevo equipamiento.

¿Hay algún otro aspecto que quiera destacar sobre el trabajo de Espacios Públicos?

-Organizamos nuestra tarea en cuatro líneas: cuidar, transformar, generar y programar los espacios públicos. Esta última consiste en promover actividades y darles contenido a esos lugares.

El Espacio Mauá, por ejemplo, ya tiene una programación intensa, con numerosos colectivos y organizaciones que solicitan utilizarlo para distintas actividades. Otro caso es el Espacio Modelo, que cuenta con una unidad específica encargada de desarrollar propuestas y contenidos.

La intención es fortalecer esa dimensión y extenderla a otros espacios públicos de Montevideo. No alcanza con construirlos o mantenerlos: también es importante promover actividades que favorezcan su uso y apropiación por parte de la ciudadanía.

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