Ballena solitaria
¿El problema? La ballena de 52 hercios, como indica su nombre, canta a una frecuencia inusual, mucho mayor en comparación a otras especies. No tiene un patrón parecido al de las ballenas azules (entre 10 y 39 hercios) ni al de las de aleta (unos 20 hercios) sino que sus cantos son mucho más altos, cortos y frecuentes.
Al día de hoy no se conoce con precisión el mecanismo fisiológico de dichos cantos, pues, por ejemplo, las ballenas barbadas tienen laringe pero no cuerdas vocales, y tampoco necesitan espirar el aire para emitir estos curiosos sonidos.
Las premisas son varias: podría ser una ballena azul que sufre algún tipo de malformación, un híbrido entre dos especies, el último miembro de una familia extinta o incluso una ballena sorda que jamás ha aprendido a emitir los sonidos a las frecuencias adecuadas.