Núñez dijo que «esos son anuncios que intentan tranquilizar a la población, pero no combaten el problema de fondo. Se necesitan más medidas para reducir la movilidad».
Explicó que, en los hechos, haber alcanzado el nivel rojo implica «más problemas en asistencia», porque «ningún área asistencial o CTI está pensada para tener tantas camas de aislamiento respiratorio», que, además, para la covid-19 debe ser estricto.
La región noreste del país es la que está más comprometida en ese sentido, sostuvo Núñez.
Por su parte el Sindicato Médico del Uruguay (SMU), SUMI y la Federación Médica del Interior y decenas de organizaciones más explicaron que la situación se ve dificultada, además, por «la alta cantidad de trabajadores de la salud en cuarentena y cursando la infección», y que «las acciones para evitar la catástrofe sanitaria inminente son la reducción de la movilidad en su máxima expresión y el cierre de toda actividad no esencial».
Otro que volvió a exigir al gobierno fue el Frente Amplio. La oposición considera que el planteo realizado por más de 35 organizaciones de distintos ámbitos vinculados a la salud «debería alertar y convocar a la acción del Poder ejecutivo» y entiende que «la única solución para evitar la saturación y colapso de nuestro sistema de salud es la reducción de la movilidad en su máxima expresión».