Morales también puso en tela de juicio que la organización continental recibiera al ministro de Gobierno de la administración de facto de Bolivia, Arturo Murillo, de visita en Estados Unidos en busca de apoyo para un escenario post-electoral favorable el Movimiento al Socialismo (MAS) según las encuestas.
Medios bolivianos refieren que el ministro fue a Washington en busca de apoyo financiero para el buen término de la gestión del gobierno de facto y dar impulso al plan de reactivación económica de la presidenta inconstitucional Jeanine Áñez.
Sin embargo, diarios como El Deber y Página Siete señalan que el verdadero motivo de la visita es recabar apoyo para impedir que el MAS llegue al poder alegando fraude en las urnas y un escenario de violencia nacional entre seguidores de las diferentes fuerzas políticas.
El propio secretario general de la OEA, Luis Almagro, confirmó esta versión en las redes sociales, donde admitió reunirse con Murillo y la retórica del fraude, por lo que se comprometió a fortalecer la misión de observadores a los comicios del 18 de octubre.
Ante este escenario, el expresidente Morales llamó a la comunidad internacional a velar por el desarrollo de las elecciones y a los intentos del gobierno de facto de ‘generar episodios de violencia’ como los registrados en 2019.