El Tribunal de Honor estuvo en ese momento integrado por los generales Alfredo Erramún, quien es actual jefe del Estado Mayor de la Defensa, José González, actual comandante en jefe del Ejército, y Gustavo Fajardo, quienes, a pesar de que la confesión quedó registrada en las actas, decidieron no llevar el tema a la Justicia ni al Poder Ejecutivo. Pese a esta confesión, el Tribunal entendió que los militares no habían afectado el honor del Ejército, decisión que provocó el pedido de destitución por parte de varias figuras de Gobierno y oposición.
En el informe elaborado por Guido Manini Ríos, que era entonces comandante en Jefe del Ejército, no se hacen valoraciones ni se juzga la actuación de Gavazzo y Silveira en el caso Gomensoro, pese a estas confesiones, sino únicamente por los 28 casos de homicidios en dictadura por los que fueron encausados.
Por este crimen estuvo preso tres años el coronel Juan Carlos Gómez, hasta que fue absuelto en 2013. Ni Gavazzo ni «Pajarito» Silveira dieron su versión ante la Justicia por el tema, permitiendo que Gómez continuara preso.