El titular de Sanidad, Olivier Véran, admitió que aunque el virus circula más lento que en primavera, lo hace pese a todo a una velocidad «alarmante».
Francia registraba en agosto 10 casos confirmados por cada 100.000 habitantes, y ahora esa tasa de incidencia acumulada en los últimos siete días ha subido a los 251. «Sin ninguna medida nueva, en 15 días habrá más de 50.000 casos al día», frente a los cerca de 26.000 actuales, advirtió el ministro.
En ciudades como París el toque de queda entró en vigor el pasado 17 de octubre. Desde entonces, a nivel general, las fuerzas del orden han efectuado 32.033 controles y han puesto 4.777 multas por incumplimiento.
«Las próximas semanas serán difíciles. Nuestros servicios hospitalarios se verán sometidos a una dura prueba y el número de muertos seguirá aumentando», reconoció Castex en esta nueva comparecencia semanal sobre la situación epidémica en Francia.