Según un nuevo informe de Naciones Unidas sobre la contaminación del aire en Asia y el Pacífico, la implementación de 25 políticas de tecnología en esa región podría producir una reducción de hasta el 20 por ciento en las emisiones de dióxido de carbono y un 45 en las emisiones de metano a nivel mundial.
Por su parte el Plan Ambiental Nacional para el Desarrollo Sostenible de Uruguay, propone centrar las acciones en la preservación de nuestras fuentes de agua, la conservación de la fauna y la biodiversidad, evitar la erosión de suelo y también buscar la transformación de la matriz energética hacia energías renovables.
Estos hitos son producto en parte de un proceso de cambio cultural y generacional con respecto al ambiente y la naturaleza. La transformación cultural también implica una mirada integral de los aspectos ambientales y sociales tales como equidad social y de género.
Asimismo, Uruguay ha fortalecido sus capacidades de gestión ambiental, con la profundización del marco regulatorio y de control a través de instrumentos como la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) y los Instrumentos de Ordenamiento Territorial (IOT) y la promoción de prácticas de menor impacto ambiental.