El presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, negoció un acuerdo para detener los desplazamientos de los combatientes de Wagner por Rusia a cambio de garantías de seguridad para los rebeldes, según su oficina.
Anteriormente, Prigozhin dijo que sus hombres estaban en una "marcha por la justicia" para destituir a los mandos rusos corruptos e incompetentes a los que culpa de arruinar la guerra en Ucrania.
En un discurso televisado desde el Kremlin, Putin dijo que la propia existencia de Rusia estaba amenazada.
"Estamos luchando por la vida y la seguridad de nuestro pueblo, por nuestra soberanía e independencia, por el derecho a seguir siendo Rusia, un Estado con una historia milenaria", afirmó.
"Todos aquellos que deliberadamente pisaron el camino de la traición, que prepararon una insurrección armada, que tomaron el camino del chantaje y los métodos terroristas, sufrirán un castigo inevitable, responderán ante la ley y ante nuestro pueblo".
Posteriormente, Putin firmó una ley que endurece las normas por infringir la ley marcial en los lugares donde se ha impuesto, informó la agencia de noticias RIA.
Un video obtenido por Reuters mostraba a vehículos de transporte de tropas y dos camiones de plataforma con un tanque cada uno circulando 50 km más allá de Vorónezh, a más de medio camino de Moscú, donde un helicóptero les disparó.