Por su parte, la Casa Real comunicó que Felipe VI acogió la decisión de su padre con «sentido respeto» y «agradecimiento». Además, la Casa Real aprovechó la ocasión para remarcar «la importancia histórica» del reinado de Juan Carlos I.
«El Rey desea remarcar la importancia histórica que representa el reinado de su padre, como legado y obra política e institucional de servicio a España y a la democracia; y al mismo tiempo quiere reafirmar los principios y valores sobre los que ésta se asienta, en el marco de nuestra Constitución y del resto del ordenamiento jurídico», señaló la Casa Real.
Este movimiento llega después de que el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, calificara como «perturbadoras» las informaciones sobre el rey emérito y de que distintos miembros del Ejecutivo invitaran a la Casa Real a tomar distancia respecto a su figura.
La carta no detalla cuál será el destino elegido por Juan Carlos I tras abandonar España y tampoco menciona otras posibles medidas, como la retirada del título honorífico de rey emérito.