Amaro explicó que se llegó a esta idea luego de un “proceso de deterioro de los ingresos de todos los jubilados y pensionistas” que comenzó en enero de 2021, con ajustes por debajo de la inflación y, como consecuencia, un “menor rendimiento” de las prestaciones sociales.
“Hemos perdido poder adquisitivo, hemos perdido poder de compra, pero fundamentalmente el sector más vulnerable es el que cobra los menores ingresos”, señaló Amaro, y criticó la “insensibilidad” del gobierno nacional al haber descontado el adelanto de julio del año pasado, de 246 pesos, del ajuste de enero, contrario a lo que se hacía desde 2007. “Eso motivó que al quitarle los 246 pesos el aumento que tuvieron las mínimas no fue de 6,16%, como el del resto de los jubilados y pensionistas, sino que fue de 4,14%”.
El director del BPS en representación de la Organización Nacional de Jubilados y Pensionistas del Uruguay (Onajpu) sostuvo que la inflación acumulada entre enero, febrero y marzo llegó a 4,42%, por lo que “ya se comió el aumento que percibimos en enero”. Además, remarcó que esa cifra es “un promedio de los aumentos”, porque en el rubro alimentación el incremento es de 13%. “Es decir, no sólo se ha perdido calidad de vida en esa proporcionalidad, de 4,42%, sino que en los productos que más consumimos los aumentos fueron del doble o el triple del aumento que percibimos en enero”, indicó. Con estos elementos a la vista, aventuró que “en diciembre no va a haber recuperación de las jubilaciones y pensiones”.