Esmaili dijo también que las cajas negras del vuelo PS 752 «se han enviado a Francia».
Previamente, el jefe del organismo iraní de aviación civil, Ali Abedzadeh, descartó la entrega de los registradores de vuelo a EEUU, a pesar de que el fabricante de la aeronaves es la corporación estadounidense Boeing.
El 8 de enero, el Ejército iraní bombardeó con misiles dos bases usadas por militares estadounidenses en Irak, en represalia por la muerte del general Qasem Soleimaní, comandante de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria de Irán, asesinado una semana antes por EEUU mediante un ataque de precisión en Bagdad.
Varias horas después del ataque a las bases, la defensa antiaérea de Irán derribó un Boeing 737-800 de Ukraine International Airlines que acababa de despegar con 176 personas a bordo del aeropuerto de Teherán con destino a Kiev.
Las víctimas del siniestro -167 pasajeros y nueves tripulantes- eran nacionales de Irán, Canadá, Ucrania, Alemania, Afganistán y Suecia.
El Estado Mayor iraní admitió este sábado que el avión ucraniano fue derribado por un error humano, después de que un operador lo tomara por un blanco enemigo que se había acercado demasiado a una importante instalación militar. (Vía Sputnik)