Esto provocó que Montecon denuncie que el gobierno otorga “privilegios por fuera de la ley a TCP”, y anuncie, a través de diferentes publicaciones y entrevistas, una posible demanda contra el Estado.
Ambas empresas llevaron adelante una fuerte disputa en los últimos años. En 2020, Katoen Natie había notificado al Estado uruguayo su decisión de iniciar una demanda por US$ 1.500 millones, por entender que se favorecía y toleraba la existencia de una terminal gestionada por Montecon, por fuera del régimen legal establecido.
Sin embargo, el acuerdo alcanzado días atrás, puso fin al reclamo de Katoen Natie, que valoró que “el Estado uruguayo haya restablecido la legalidad de la que se había apartado por más de 12 años”.
Consideró que, de esta manera, se cumplió con el contrato de concesión de TCP, a la vez que se obtuvieron «importantes logros en beneficio del país, poniendo nuevamente al Puerto en el centro de atención para nuevas inversiones y actividad”.
“Katoen Natie ha sido y es uno de los mayores inversores extranjeros en el Uruguay y en especial en el Puerto de Montevideo en donde ya invirtió en forma muy superior a las que estaba obligada contractualmente, inversiones que significaron la mayor realizada en el puerto de Montevideo desde su creación”, aseguró la empresa belga.
Remarcó además que Montecon es “un operador puramente privado, ausente de intereses nacionales, que no ha aportado al Puerto de Montevideo compromiso alguno”.
“Este operador ha incurrido en graves conductas aun no sancionadas que deben ser investigadas, a través de la cuales se ha aprovechado de un sistema ilegal, violatorio del régimen portuario general y cuya conducta actual no pueden ser interpretada de otra forma como la voluntad de persistir en tal régimen contrario a la ley de puertos, los decretos que la reglamentaron y a los compromisos asumidos por el país”, subrayó la empresa belga en el comunicado que hizo público este martes.
Por último, reafirmó su “fuerte compromiso con el Uruguay, con el Puerto de Montevideo, y con el Proyecto TCP”, y reiteró su objetivo de ser centro regional de los trasbordos de la región, haciendo para ello “la inversión más grande de la historia del puerto, que ya comenzó. y que generará más empleo de calidad y mejor remunerado para todos los trabajadores portuarios y el resto de las actividades formales del puerto de Montevideo”.