El semanario le exige al nuevo gobierno que avance inmediatamente en cuatro terrenos y avisa que “no habrá espacio para ninguna luna de miel”. En primer lugar, exige el ajuste. Recuerda que en la campaña electoral se prometió un recorte del gasto público de 900 millones de dólares y pide “tomar rápidamente acciones en ese sentido”. Es más, supone que el equipo económico que encabezará Azucena Arbeleche ya tiene “delineados los lineamientos para el nuevo presupuesto quinquenal de gastos” y que “ese articulado debería ser el instrumento para cortar en el próximo quinquenio con la inercia de permanente crecimiento del gasto público de los últimos 15 años, con el objetivo de darle un mínimo de credibilidad al prometido “afloje de la cincha sobre el sector privado”. En consecuencia, Búsqueda exige un ajustazo y además no esconde el verdadero objetivo de achicar el gasto público -esto es salud, educación, políticas sociales y jubilaciones sobre todas las cosas- para bajar los tributos que pagan los empresarios y, entre todos ellos, los que pagan los más ricos, que es lo que se camufla bajo la denominación de “sector privado”.
En la segunda demanda, el editorial del medio preferido de la derecha uruguaya reclama que se reforme la seguridad social y que sea este año: “Se trata de tener la valentía política para reconocer que ni los sistemas de reparto, ni los de capitalización ni los mixtos pueden ofrecer los beneficios que históricamente brindaron” porque, de acuerdo al texto, son “inviables”. Diáfano como agua de manantial, la publicación le ordena a Lacalle Pou que suprima beneficios y ya no en el sector de las jubilaciones que se pagan a través del Banco de Previsión Social, sino en todas las jubilaciones. La idea desnuda ya no es solo extender la edad jubilatoria, sino achicar las jubilaciones, pese a que se enfrentan con la disposición constitucional de que están atadas al índice medio de salarios.
La tercera demanda del semanario de los empresarios es devaluar la moneda y devaluarla ya. Ellos lo llaman “revertir el atraso cambiario”, un tema que “no podrá esperar mucho tiempo, especialmente teniendo en cuenta el acelerado deterioro que se viene dando en el contexto regional e internacional”.
El cuarto lineamiento es brutal y es violento. Búsqueda exige la “desindexación de la política salarial”. Es más, se ocupa de señalar que “en los primeros seis meses del próximo gobierno vencerán 149 de 227 convenios (salariales) que están vigentes” y que esta andanada de vencimientos “será clave para que defina el nuevo gobierno, por más tensión y conflictividad social que se pueda desarrollar”. Es notable la alusión a la conflictividad social y a la tensión, pero sobre todo es notable como le exige al gobierno que baje los salarios así tenga que recurrir a la represión pura y dura. Incluso unas líneas más adelante lo dice con todas las letras: “Ya debería ser evidente para todos, incluso para el Pit-Cnt, que mantener los actuales niveles de salario real es imposible”. Siempre sugerido pero nunca dicho tan claramente: vienen a bajar el salario real y lo van a hacer este año. Se proponen actuar primero con los 149 convenios salariales que vencen y están dispuestos a hacerlo a sangre y fuego, más allá de la tensión social que provoquen.
Finalmente, y para animar al gobierno de Lacalle Pou, luego de encomendarle una hoja de ruta inaplicable sin represión y deterioro de las condiciones de vida de la gente y convivencia de la sociedad entera, Búsqueda lo alienta con una consigna militar de la Fuerza Aérea de Estados Unidos: “No guts, no glory”, cuya traducción es “Sin agallas, no hay gloria”.
Así que vayan teniendo en cuenta lo que se viene.