“Así que si estos datos y estas pruebas están disponibles, le incumbe al Gobierno estadounidense decidir si puede compartirlas y cuándo, pero es difícil para la OMS pronunciarse en ausencia de información en este caso concreto”, apuntó.
Ryan subrayó que la OMS se enfoca en las pruebas que tiene, según las cuales “el virus tiene origen natural, y necesitamos entender más sobre este origen natural y en particular sobre su anfitrión intermediario”.
En las últimas semanas Washington ha reforzado sus críticas contra Pekín, insistiendo en que China supuestamente no proporcionó la información completa a la comunidad internacional sobre el brote a tiempo, e insinuando que podría ser responsable de la creación del nuevo coronavirus.
A la vez EE.UU. acusó a la OMS de mala gestión y encubrimiento de la crisis del Covid-19, por lo que decidió a mediados de abril suspender la financiación a la organización internacional.
La OMS destacó que el virus no fue creado por el ser humano y llamó a abstenerse de argumentos basados en la política en vez de la ciencia.
A su vez, la jefa técnica del Programa de Emergencias de la OMS, Maria Van Kerkhove, destacó que lo importante ahora es encontrar el vínculo entre la infección portada por los murciélagos y los humanos. Probablemente se trata de un animal que contrajo la enfermedad de un murciélago y la transmitió a los humanos.
Por su parte, las autoridades chinas negaron rotundamente estas acusaciones en repetidas ocasiones.