La segunda pregunta fue referida a la recomendación de hacer actividades al aire libre, al tiempo que hay exhortaciones de la policía a qué la gente no se aglomere, lo que motivó la interrogante de «cómo se pueden conciliar estas recomendaciones y cómo se debe comportar la gente».
La respuesta de Salinas fue que «en ningún momento hablamos de confinamiento, siempre hablamos de evitar las aglomeraciones, y en ese sentido primero los espectáculos públicos, luego las ferias que no eran alimentarias, luego de las grandes superficies. En espacios libres, con distancias de más de dos metros entre las personas, si no han tenido ningún síntoma ni han estado en contacto con ningún caso sospechoso o positivo, es un acto de solidaridad y de responsabilidad hacia la sociedad. Cuanto más tiempo estemos en casa mejor, pero veinte minutos de salir, sin estar aglomerado, no le va a hacer mal a la persona ni a su sistema inmune».
Acerca de los casos detectados en Salo, Salinas expresó que «fueron muy puntuales, que se localizó a todas las personas que viajaron junto a ellas en el ómnibus y se localizaron además a todas los contactos que tuvieron. Los casos en Salto se mantienen en dos, en virtud de la vigilancia epidemiológica activa».
Respecto a los casos en estudio, Salinas dijo que sin saber con precisión la cantidad, manifestó que aumentaron, pero que el denominador es mayor. Es decir, a pesar de haber más gente analizada, la «curva epidemiológica se mantiene estable».
Luego, respondió a una pregunta acerca de qué medidas se están tomando con la población más vulnerable, es decir, aquella que viven en casas de salud o particularmente en el Piñeiro del Campo.
El ministro dijo que se elaboró un protocolo para residenciales, que está colgado en la página web del ministerio y se les comunicó a todos los directores técnicos de los residenciales cuales eran las medidas higiénicas y de prevención. Hay que seguir cuidándonos entre todos, ese es el mensaje».