Reciben donaciones de varios sindicatos, de algunas empresas y del Mercado Popular de subsistencia, abasteciendo unas 1300 viandas, entre las 9 ollas.
Del anfiteatro nos dirigimos a una olla que funciona en una casa de familia cerca del barrio 40 Semanas. La novedad de esta olla que sirve comida desde marzo a partir de las 19 horas, que cuando se enteraron de la muerte por frío de un ciudadano, incorporaron a partir de las 8 de la mañana un desayuno para gente en situación de calle.
Muchos de los vecinos y vecinas que se acercaron a retirar la vianda contaron a Caras y Caretas Portal que esa vianda resuelve la cena y generalmente deben esperar hasta la próxima tarde para volver a ingerir otro plato contundente de comida.
Quienes viven solos o en pareja de esa vianda la racionan y cenan y almuerzan.
Mary de 16 años tiene una bebita de 6 meses. Nos cuenta con cierto pudor que cuando escasea el complemento o no consigue leche, ha debido darle de comer de la comida de la vianda.
Norma de unos 70 años nos ve filmando y se ilusiona con que si hace pedido a la «TV» le arreglen la situación; por si acaso nos dice que vive muerta de frío y nos compromete a la próxima vez que vayamos llevarle una cobija o frazada.