Según lo comunicado por la cancillería, el presidente uruguayo partirá en horas de la mañana junto a una reducida delegación; el canciller Francisco Bustillo, el personal de seguridad y un encargado de prensa.
El traslado será en un avión privado prestado por el empresario de origen brasileño Alexandre Grendene, una de las 1.000 personas más ricas del mundo.
En Presidencia se entiende que no es necesario ni amerita mover un avión de la Fuerza Aérea, por ejemplo el Hércules, para trasladar al presidente en un viaje relámpago de menos de 24 horas.
La decisión de viajar en el avión de el empresario y la visita a Bolsonaro levantó polémica en la oposición. Desde el Frente Amplio se considera llamativo que el primer viaje de Lacalle Pou sea para reunirse con Bolsonario, un mandatario cuestionado tanto en nuestro país como en el exterior.
Por su parte en cuanto al viaje en un avión privado, el senador del Partido Comunista del Uruguay (PCU), Gerardo Núñez, se expresó en la red social Twitter. «Un día te justifican la compra de aviones Hércules por «soberanía». Otro día, el Presidente de la República viaja a Brasil en un avión privado de un empresario porque no amerita usar aviones de la Fuerza Aérea uruguaya», escribió el diputado frenteamplista.