Además, la situación del crecimiento actual de la estrella permite pensar en las óptimas condiciones. “GJ 1002 es una enana roja de apenas un octavo de la masa del Sol. Es una estrella bastante fría y débil. Esto hace que su zona de habitabilidad se encuentre muy cerca de la estrella”, indicó en la presentación de los resultados Vera Maria Passegger, coautora del artículo e investigadora del Instituto de Astrofísica de Canarias.
¿Podrían vivir los humanos en uno de estos dos planetas?
Para responder a esta cuestión se ha planteado lanzar un espectrógrafo en la potencial misión LIFE para analizar la atmósfera de ambos planetas y la posibilidad de que se encuentre oxígeno. "Es buen candidato", señalan las conclusiones del informe publicado en la revista científica Astronomy & Astrophysics a la hora de animar a investigar con el proyecto.
Por último, los científicos han recordado que afortunadamente no son los dos únicos planetas habitables que se han localizado en las cercanías del Sistema Solar. "La naturaleza parece empeñada en demostrarnos que los planetas terrestres son muy habituales. Con estos dos, ya conocemos siete en sistemas planetarios muy cercanos al Sol”, recordó Alejandro Suárez Mascareño, firma principal de la investigación.