Un manifiesto protofeminista
La criatura de Frankenstein es, en cierto modo, el hijo negado de un padre ausente. Un ser nacido del deseo de dominar, no de amar. El monstruo no es solo una metáfora de la ambición científica, sino también una representación del abandono, de la exclusión y de la violencia ejercida sobre quien no encaja. Mary Shelley, a través de su escritura, cuestionó la arrogancia masculina que intenta apropiarse del poder de dar vida, desplazando a las mujeres de su rol creador. Su novela, leída desde hoy, puede entenderse como un manifiesto protofeminista que anticipa las discusiones sobre el cuerpo, la maternidad y el conocimiento.
En la nueva versión de Guillermo del Toro, estas tensiones vuelven a emerger, aunque desde un prisma visual y contemporáneo. El director mexicano, reconocido por su sensibilidad hacia los “monstruos” como metáforas de la otredad, rescata la dimensión humana y trágica del relato original. Su Frankenstein es una meditación sobre la soledad, la empatía y la necesidad de reconocer en el otro —incluso en el monstruo— una forma de humanidad. Y en ese gesto, Del Toro también rinde homenaje a Shelley: una mujer que entendió antes que nadie que lo monstruoso no está en la criatura, sino en la sociedad que la rechaza.
Una pionera de la ciencia ficción
Mary Shelley escribió su novela durante una tormentosa estancia en Suiza, en compañía de Lord Byron, Percy Shelley y otros intelectuales. Fue un verano de encierro y de imaginación, donde la oscuridad exterior se transformó en impulso creador. Pero más allá del mito romántico, su trabajo fue una afirmación de independencia. Shelley desafió las convenciones literarias y enfrentó los prejuicios de una crítica que minimizó su autoría, atribuyendo el libro a su esposo. Tuvieron que pasar décadas para que su nombre se reconociera como el de una pionera de la literatura moderna y la ciencia ficción.
El éxito actual de Frankenstein en Netflix, más de dos siglos después de su publicación, es también una victoria simbólica para Mary Shelley. Su monstruo —ese espejo deformado del alma humana— sigue generando preguntas sobre la creación, la ética y la diferencia. Pero, sobre todo, sigue recordando que detrás de las grandes historias hay mujeres que escribieron en silencio, desafiando las fronteras impuestas por su época.
Embed - Frankenstein | Guillermo del Toro | Official Trailer | Netflix