Asimismo, se trata de un protocolo que puede ayudar en el manejo de las patologías metabólicas. De acuerdo con una investigación publicada en la revista Journal of Physiology and Pharmacology, el ayuno consigue controlar las glucemias sanguíneas, facilitando la recuperación o el manejo de la diabetes de tipo 2. Hasta se experimenta con su aplicación en los pacientes de diabetes de tipo 1, con buenas perspectivas actualmente.
Por si esto fuese poco, el ayuno intermitente consigue estimular la autofagia, un proceso a partir del cual proliferan las células eficientes en el organismo y se eliminan aquellas que no realizan de manera adecuada sus funciones. Este mecanismo se relaciona con la prevención de muchas patologías crónicas y complejas, como varios tipos de cáncer. No solo el ayuno lo activa, sino que el hecho de mantener la glucemia basal en ayunas será positivo para que el proceso se ponga en marcha.
¿Cómo hacer ayuno intermitente?
Existen varias maneras de hacer ayuno intermitente. Lo más sencillo es empezar por un protocolo 16:8 evitando el desayuno. Consiste en pasar al menos 16 horas sin comer, con una ventana de 8 horas para ingerir alimentos y satisfacer las necesidades nutricionales. Es muy importante que la dieta planteada sea variada, para así evitar déficits que puedan condicionar el estado de salud.
Por una cuestión hormonal, saltarse el desayuno suele ser sencillo. Durante la mañana el nivel de apetito es menor que en otros momentos del día. Solo con tomar un café mucha gente ya es capaz de llegar a la comida del mediodía sin ingerir ningún alimento calórico. Así se completan con facilidad las 16 horas, desde la cena del día anterior.
Si se aplica este protocolo con cierta rutina la balanza energética se desequilibrará a favor del gasto, lo que poco a poco repercutirá positivamente sobre la composición corporal. Eso sí, es importante consolidar un aporte proteico suficiente para impedir el catabolismo de la masa magra, algo que sería realmente negativo para el estado de salud. Llegado el caso hasta se podría valorar la suplementación con un aislado de suero de leche.
Ayuno intermitente, un protocolo sencillo y saludable
Como has visto, el ayuno intermitente es un protocolo dietético beneficioso muy fácil de llevar a la práctica. Consigue generar ciertos beneficios a nivel de salud, tanto en las personas sedentarias como en los deportistas. Eso sí, se debe evitar practicar actividad física de alta intensidad durante los periodos de ayuno, ya que se podría experimentar una reducción del rendimiento. No pasará nada por hacer algo de deporte ligero, como el de tipo aeróbico.
Para terminar, hay que tener en cuenta que no solo basta con comer bien o con utilizar determinadas estrategias dietéticas cuando el objetivo es consolidar un buen estado de salud. Será necesario también promover otros hábitos. De entre todos ellos podemos destacar la práctica de actividad física de manera regular, poniendo sobre todo el foco en el trabajo de fuerza. Dormir al menos 8 horas diarias también conseguirá marcar la diferencia con el paso de los años para tu salud.