Entre las dos respuestas posibles estaban «Que se le revoque el mandato por pérdida de la confianza», que según el INE habría obtenido entre el 6,4% y 7,8% del apoyo, y «Que siga en la Presidencia de la República», opción que se habría llevado la arrolladora mayoría de los votos.
El voto nulo se situaría entre un 1,2% y un 2,6% del total de los sufragios.
Baja participación durante la jornada
Durante la campaña, el entusiasmo en torno al ejercicio no había sido alto y la oposición había llamado a no acudir a las urnas, algo que se vio reflejado en la baja participación. Justamente este dato era determinante, ya que al no superar el 40%, -de confirmarse el estimado del INE entre un 17%- 18,2%-, la votación se considerará no vinculante.
El proceso estuvo rodeado de polémica, puesto que fue el propio López Obrador uno de sus principales impulsores, en una campaña en la que promovía la votación como un referendo de «ratificación», en vez de nombrarlo como «revocatorio», tal y como lo marca la ley.
El proceso fue muy cuestionado en sectores de la oposición, que criticaron que se trataba de un ejercicio costoso e innecesario.
«Incurrir en un gasto de esta naturaleza parece completamente inoficioso, porque entonces no tiene otro propósito que tener algún índice de popularidad del presidente», dijo, previo a la jornada, Gustavo de Hoyos, opositor de la consulta y líder de ‘Sí por México’.