Según Datafolha, que entrevistó a 2.026 personas en 126 municipios y cuyo sondeo tiene dos puntos porcentuales de margen de error, las manifestaciones golpistas son rechazadas por el 96 por ciento de los brasileños que votaron por Lula y por el 50 por ciento de los que votaron por Bolsonaro.
Por otro lado, el 56 por ciento consideran que los manifestantes que defienden un golpe militar tienen que ser sancionados por atentar contra la Constitución, un 40 por ciento opinan que no deben ser sancionados porque tienen derecho a expresar su opinión y el 4 por ciento no supieron responder.
El sondeo mostró igualmente que el 63 por ciento de los brasileños se oponen a las medidas que adoptó la Corte Suprema de bloquear los perfiles en las redes sociales de las personas que atacan la democracia y solo un 32 por ciento defienden este tipo de sanción.
Bolsonaro, que durante la campaña electoral puso en duda la transparencia y credibilidad de las elecciones brasileñas, hasta ahora no aceptó públicamente su derrota y se mantiene aislado y en silencio, pero autorizó el inicio del proceso de transición de Gobierno.
(Vía Página 12)