Por su parte, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, aseguró desde el Palacio de Miraflores que se han puesto «todas las atenciones en el sistema de salud, en el suministro de agua, en la alimentación».
«Aquellos que pretendan incursionar en la violencia serán castigados con todo el peso de la Ley», aseveró citado también por la Prensa Presidencial.
En la misma comparecencia, cuya grabación fue publicada más tarde en la cuenta de Twitter de Padrino, el ministro anunció que la «Fuerza Armada Nacional Bolivariana ha iniciado hoy (por domingo) un sistema de reconocimiento aéreo de todas las líneas de transmisión».
Además, informó que la FANB «ha ocupado desde el día de ayer (por sábado) todas las instalaciones estratégicas, subestaciones, estaciones eléctricas, para la protección física (…) para que podamos nosotros avanzar y garantizar el suministro y la estabilización del sistema y cuidar el sistema de cualquier otro ataque que pudiese estar planificándose para continuar con la deliberada intención de causar caos, daño y socavar el espíritu combativo y de resistencia del pueblo de Venezuela».
El lunes será el segundo día en que Venezuela suspende las jornadas laborales y educativas tras el apagón que comenzó el jueves y afectó los 23 estados del país.
Las redes eléctricas venezolanas colapsaron el 7 de marzo a causa de una avería en El Guri, planta hidroeléctrica que proporciona el 80 por ciento del consumo de fluido de Venezuela, como consecuencia de un ataque informático al sistema de control automatizado de la central.
La telefonía fija y móvil tampoco funcionaba en varios estados, según pudo comprobar esta agencia.
El presidente Maduro acusó al imperialismo estadounidense de anunciar y dirigir la guerra eléctrica contra Venezuela.
Según denunció el vicepresidente Rodríguez, Washington sabía de antemano lo que debía ocurrir con el sistema eléctrico de Venezuela y así lo confirma la rapidez con la que reaccionaron en las redes el secretario de Estado, Mike Pompeo, y el senador Marco Rubio. (Vía Sputnik)