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Política Romano | enseñanza | Universidad

Romano: no es tarea de la enseñanza media preparar para la Universidad

Edith Silveira (Ex-ATD): Las carreras que no exigen bachillerato diversificado tienen ingresos menos significativos.

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Caras y Caretas Diario

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El director ejecutivo de Políticas Educativas, Antonio Romano, dijo a Caras y Caretas que la Educación Media no tiene la responsabilidad de preparar al estudiante al mundo universitario.

Se refirió a la preocupación que existe porque el 50 % de los estudiantes no termina bachillerato y a las desigualdades que se traducen en que casi 90 % de los estudiantes de los quintiles más altos termina la educación obligatoria y apenas lo hace el 20 % de los quintiles más bajos. Si bien los cambios que se plantean para el bachillerato y el rol social en la enseñanza empiezan a discutirse, ya generan críticas desde las Asambleas Técnico Docentes.

“Una cosa son los cambios que se quieren implementar y otra es la interpretación que se haga”, dijo Antonio Romano, director ejecutivo de Políticas Educativas, quien dialogó con Caras y Caretas sobre las modificaciones que se plantean para los bachilleratos y el rol social en las instituciones de enseñanza. La consulta vino luego de las críticas que empiezan a formularse por parte de integrantes de las Asambleas Técnico Docentes de Secundaria, según pudo conocer este medio. “Cuando se discutió la Transformación Educativa, la ATD se pronunció sobre las modificaciones que ya se planteaban para bachillerato, que era hacerlo general a todas las orientaciones”, dijo Edith Silveira, expresidenta de la ATD Secundaria.

“La siguiente Asamblea Técnico Docente siguió se pronunciará sobre las resoluciones y propuestas actuales”, dijo Silviera, profesora de Literatura e investigadora. Añadió que “la educación pública en Uruguay atraviesa un ciclo histórico definido por la tensión entre dos modelos: uno que prioriza la escuela como espacio de protección y contención social y relativiza la adquisición de conocimientos a una generalidad, y otro que reivindica la especificidad de la enseñanza como herramienta de poder y movilidad”.

Consultado el director ejecutivo de Políticas Educativas, Antonio Romano, respondió Caras y Caretas que “para la actual Administración hay una hoja de ruta acerca de las políticas educativas, y su corazón es, precisamente, el mejoramiento de los aprendizajes. Para eso es central la ampliación de los tiempos educativos y para garantizar el derecho a la educación también hay que garantizar el derecho a la alimentación”, dijo Romano. “En realidad ahí está el primer desafío continuó, que los estudiantes estén en condiciones de poder aprender, pero eso no significa que no importa la política educativa”.

En tanto, la expresidenta de la ATD Secundaria, Edith Silveira, añadió que el actual Codicen “está consolidando la agilidad administrativa sobre la participación pedagógica”, sostuvo. “Se refleja una visión donde la educación es gestionada como una política social de resultados inmediatos, postergando el debate sobre la democratización real del conocimiento”. El director de Políticas Educativas indicó a Caras y Caretas que “yo he planteado que la educación media no tiene que ser preuniversitaria, entonces se interpreta como que no importan los aprendizajes y los únicos que se estarían preocupando de esto son los integrantes de la ATD y el sindicato”. Romano recordó que la Ley de Educación, aprobada en el año 2008, “establece que la formación de la educación obligatoria llega hasta el bachillerato y establece además que el objetivo central de la educación obligatoria es formar un ciudadano. ¿Acaso esto significa no formar para la universidad? No, pero lo que planteo es que la educación obligatoria se centre en lo que es común, esto es, que el estudiante de bachillerato se forme para ser un ciudadano. El acento está allí y no en lo específico que oriente hacia una carrera, como sucede hasta el momento”. Cuando se discute el bachillerato dijo Romano es porque la educación media no tendría que poner el acento en lo diversificado. La formación de un bachiller continuó no debería ser la formación de quien va a ingresar, por ejemplo, a la Facultad de Medicina, sino la formación de un futuro ciudadano que va a continuar la Facultad de Medicina, y las materias que necesite para formarse como médico, en realidad las tiene que proporcionar la Facultad de Medicina o la que sea”. Sin embargo, “esto no quiere decir que no tenga que tener Biología… eso en absoluto, al contrario, pero la idea es que las materias sean para desarrollar la capacidad, para comprender el mundo en que vive y poder modificarlo, y no específicamente para entrar en la Facultad de Medicina”.

Bachillerato diversificado y los ingresos

Por su lado, la expresidenta de la ATD Secundaria, Edith Silveira, añadió que, luego de la reforma implementada por Germán Rama (1996), “a lo largo de los gobiernos posteriores, el sistema ha profundizado una metamorfosis institucional: la escuela ha dejado de ser percibida como un templo del saber para transformarse en un centro de asistencia de contención en el horario laboral y, fundamentalmente, en un lugar de alimentación. Esta ‘asistencialización’ del espacio educativo responde a una urgencia social (a la que sin duda hay que atender, pero no al costo de sacrificar la institución y la enseñanza y los aprendizajes), pero ha despojado a la institución de su carácter pedagógico sagrado”. Silveira dijo que en la Transformación Educativa ya estaba incluida la propuesta de un bachillerato general que las ATD rechazaron. A propósito, Romano dijo que “es un error conceptual plantear que los aprendizajes no son centrales y la discusión es sobre el sentido del bachillerato, que en nuestro país siempre estuvo en función de las corporaciones profesionales que definían la orientación hacia una carrera determinada, concepto que viene de 1908”.

Romano sostuvo que las nuevas carreras admiten que el estudiante tenga cualquier bachillerato, salvo las tradicionales, por ejemplo, Ingeniería, Química, Derecho y Medicina. “Tenés que el propio sistema universitario ha evolucionado y cambiado los parámetros, se admite más de un bachillerato, solo el 12 % de las carreras exigen un bachillerato determinado, entonces, se estructura todo un sistema de la educación media que está excluyendo el 50 % de los gurises que no egresan y nos tenemos que preguntar al menos si alguna responsabilidad tiene el sistema educativo para que se obtengan esos resultados. Entonces, cuando el 50 % no termina el bachillerato, hay un problema como país”, señaló Romano.

Consultado acerca de si las carreras mencionadas que requieren bachillerato diversificado necesitan determinadas bases de conocimientos, Romano respondió: “Tiene que cambiar la manera en la que se entiende esa formación específica. Formar a los médicos no es responsabilidad de la educación secundaria, como no lo es formar ingenieros, sino que su obligación es formar futuros ciudadanos, porque quien tiene la responsabilidad de formar médicos es la Facultad de Medicina, o las facultades respectivas”. Al respecto, la expresidenta de la ATD Secundaria, Edith Silveira, dijo que las carreras que no piden bachilleratos diversificados son carreras más generalistas con una salida laboral compleja; en cambio, las carreras como Arquitectura, Odontología, Ingeniería, Derecho piden conocimientos específicos y bachilleratos específicos. “Las que no requieren, como las carreras de Ciencias Sociales, si se miran desde la devolución de ingresos, todas las que tienen significativos ingresos piden bachilleratos diversificados. Las que no implican ingresos significativos, no lo exigen”. Silveira añadió que “las universidades privadas admiten un ingreso más flexible, pero luego hacen un examen interno y obligan a pagar una cuota para complementar lo que se necesite. Algunos colegios privados contratan el bachillerato internacional y los estudiantes cursan los dos bachilleratos. Pero el internacional, que no es específico para cada orientación, es muy exigente, en el transcurso te dan todos los conocimientos que se necesitan para todas las carreras, lo que se hace es sumar todos los bachilleratos”. En tanto, el director ejecutivo de Políticas Educativas dijo que un bachillerato no diversificado “se diferencia en que no tendrías orientaciones rígidas que no permitan explorar a un estudiante que, ahora, tiene la obligación de elegir qué hará el resto de su vida. ¿Es razonable?”, se preguntó Romano, al tiempo que describió que “hoy en la situación que estamos exponemos al estudiante a una situación de angustia al tener que optar entre orientaciones. Un estudiante de 15 años está explorando, buscando, la mayoría sin saber qué hacer, y nosotros los obligamos a tomar una decisión en ese momento. ¿Por qué no les permitimos explorar, si lo que queremos es que estudie?”, se preguntó. La idea no es ir hacia un nuevo cambio de planes sino que la idea es ir favoreciendo hacia una mayor opcionalidad, incluso cuando hay trayectos sugeridos”. “Acá se hace un mundo de las cosas agregó Romano y en realidad son pequeñas intervenciones que ponen el acento en que un estudiante pueda elegir más y que esté menos condicionado”.

El director ejecutivo de Políticas Educativas dijo que aún no se puede establecer si el año que viene vamos a modificar la estructura del bachillerato porque requiere discusiones y no estamos dispuestos a ir en contra de todo el mundo porque creamos que tenemos la posición correcta. Pero planteamos que tenemos problemas de egreso, los estudiantes no están egresando en tiempo y forma, el sistema está diseñado con otra lógica, y tenemos que revertir el carácter preuniversitario de bachillerato para que los chicos hagan la educación obligatoria pudiendo explorar lo que les resulta más interesante, y ese bachillerato será, probablemente, más cercano a lo que los estudiantes necesitan.

Romano sostuvo que el primer paso para la ampliación del tiempo educativo es el comedor, pero la apuesta es la ampliación del tiempo educativo, no instalar comedores. “El proceso de ampliación es estratégico y subrayó que existen tres modalidades de ampliación del tiempo educativo: a través de formatos, convenios con otras organizaciones o con el Estado la ampliación no tiene que ser dentro del centro así como acuerdos con intendencias y el Instituto Pasteur, y reconocimiento de otras trayectorias que se acrediten a un estudiante”. “Ver que solo se está pensando en los comedores dijo Romano es una visión políticamente limitada porque es el primer paso para la ampliación del tiempo educativo… es como decir que la escuela de tiempo completo solo contiene”. Acerca de la educación en los liceos privados, “nadie está planteando unificar los bachilleratos, sino que quien haga una orientación no esté obligado a hacer solo las materias de su orientación”. Romano respondió que “las desigualdades se reproducen hoy: egresa casi el 90 % de los estudiantes de los quintiles más altos y apenas egresa el 20 % de los estudiantes de los quintiles más bajos, esa es la estructura que tenemos y produce selección”.