En cambio, cuando hay dos casos o más (un brote) con un claro nexo de contagio entre ellos, se debe aislar a toda la clase e hisopar a los niños y docentes para saber si hay más casos.
En estos casos el aislamiento preventivo se hace con los niños y docentes del grupo o la clase donde hubo contagio, no con todo el centro educativo, como era el año pasado.
La flexibilización que analiza ahora el MSP puede incluir que solo ingresen en cuarentena (y no vayan a clases) los niños o docentes que presentan síntomas, más allá de que haya un brote en una clase o grupo.
En cuanto a la cantidad de niños de 5 a 11 años ya vacunados o agendados para ello, Salinas dijo que ronda el 65%.
“Estamos seguros que (la vacuna) protege contra algunas afecciones graves como la enfermedad multisistémica inflamatoria, y por supuesto con la propagación del virus”, dijo Salinas.