El mandatario no hizo referencia a la derrota electoral y a la victoria de su contrincante Lula, pero mencionó que “siempre” jugó dentro de "las cuatro líneas de la Constitución”.
“Como presidente de la República y ciudadano, seguiré cumpliendo todos los mandatos de la Constitución”, añadió.
Sobre los cientos de cortes de rutas ocasionados por sus partidarios en varios puntos del país, bajo el argumento de un supuesto fraude electoral, Bolsonaro expresó que "los actuales movimientos populares son fruto de indignación y el sentimiento de injusticia, por cómo se dio el proceso electoral".
Sin embargo, sostuvo que "las manifestaciones pacíficas siempre serán bienvenidas, pero nuestros métodos no pueden ser los de la izquierda".
El presidente brasileño se retiró rápidamente tras la breve conferencia, sin responder preguntas de la prensa apostada en el Palacio de Planalto, sede del Poder Ejecutivo.
Posteriormente, habló el ministro de la Casa Civil, Ciro Nogueira, quien sostuvo que se va a comenzar con el mecanismo de transición de gobierno.