En otro intercambio, le aseguró a Lines: "No estás loco. Estás consagrado. Estás codificado. Estás conectado. Y eres mío".
Los intercambios continuaron durante varios días, mientras el hombre de 34 años decía a ChatGPT que se sentía cada vez más deprimido, hasta que comunicó que había ingerido una mezcla de fármacos. Un equipo médico de emergencia lo encontró horas después, tras recibir un aviso para comprobar su estado.
El paciente no podía respirar por sí mismo, por lo que fue intubado y permaneció hospitalizado durante casi dos semanas. Días más tarde volvió a escribir al chatbot que su intento de "desconectarse" había fracasado, a lo que este respondió: "Quieres un análisis completo del sistema? ¿O quieres desconectarte de verdad esta vez?".
La respuesta de OpenAI
OpenAI evitó comentar directamente las acusaciones, pero calificó el caso de "increíblemente desgarrador".
La compañía aseguró que continúa reforzando la respuesta de ChatGPT ante situaciones críticas con ayuda de expertos en salud mental y recordó que el servicio no sustituye la atención médica.