Además, Lula reiteró su pedido de deportación de los brasileños involucrados en el intento de invasión al Planalto en enero del año pasado, tras la derrota de Jair Bolsonaro. “De los que están allá, esas 65 personas, hay una parte ya condenada”, señaló Lula, quien aseguró que el tema se está manejando de la manera “más diplomática posible” con las autoridades argentinas.
A principios de junio, la ministra de Seguridad argentina, Patricia Bullrich, afirmó desconocer la presencia de seguidores de Bolsonaro en Argentina. “Nosotros todavía no tenemos ninguna información de ese tipo, no tenemos alertas rojas sobre esas personas”, dijo Bullrich.
Miley y Lula: una relación tensa
Desde el inicio de su mandato, Milei ha mantenido una relación tensa con Lula, quien tenía buenas relaciones con el expresidente argentino Alberto Fernández y el kirchnerismo. Durante la campaña, Milei calificó a Lula de “comunista” y “corrupto”. La canciller argentina, Diana Mondino, intentó mitigar las fricciones viajando a Brasilia antes de que Milei asumiera el cargo, pero las tensiones persistieron.
Tras las declaraciones de Lula, la Casa Rosada respondió a través del vocero presidencial, Manuel Adorni. “Lo que Lula pretenda, está dentro de sus deseos, lo respetamos, pero el presidente no ha cometido nada de lo que tenga que arrepentirse”, afirmó Adorni, defendiendo a Milei.