El Palacio de Buckingham, residencia oficial del rey, se negó a ofrecer a The Guardian cifras oficuales sobre el patrimonio del monarca, dado que las finanzas de la realeza “deben permanecer privadas, como las de cualquier otro individuo".
Pese a la negativa de Buckingham, el medio británico analizó junto a 12 expertos el valor de tierras, propiedades, vehículos, joyas y piezas de arte de propiedad privada de la familia real, para concluir que el patrimonio privado de Carlos supera los 1815 millones de libras (2259 millones de dólares).
“La investigación pone de relieve el activo financiero más valioso de la familia Windsor (famila del rey): la inmunidad total del impuesto de sucesiones”, detalla la investigación. “Probablemente ha permitido a Carlos recibir la riqueza de su madre libre de cualquier contribución al erario público”.