El presidente francés adoptó en marzo por decreto el retraso de la edad de jubilación de 62 a 64 años para 2030 y el adelanto a 2027 de la obligación de cotizar 43 años (y no 42) para cobrar una pensión completa.
A pesar del rechazo popular a la propuesta previsional de Macron, el presidente promulgó la reforma en abril de cara a su entrada en vigor en septiembre.
Más de 250 manifestaciones convocadas por los principales sindicatos del país tendrán lugar este 6 de junio en Francia, en la decimocuarta jornada de protestas contra la reforma de las pensiones del Gobierno de Macron.
En apoyo a la nueva jornada de movilizaciones, los aeropuertos de varias ciudades francesas, entre ellos el de Orly en París, cancelaron el 33 por ciento de sus vuelos.
Los aeropuertos de Lyon, Marsella, Niza, Toulouse, Burdeos y Nantes también se verán afectados y suprimieron el 20 por ciento de sus vuelos.
Las autoridades esperan entre 400.000 y 600.000 participantes en las 250 protestas previstas en Francia, por lo que desplegaron a unos 11.000 policías y gendarmes.
El Gobierno francés justificó la reforma con que carece del dinero necesario para pagar las pensiones a los jubilados.