"La decisión de hoy (martes) no es un hecho aislado, forma parte de una escalada deliberada de medidas hostiles hacia Brasil, motivadas por razones ideológicas incompatibles con una alianza bilateral que siempre estuvo basada en el respeto mutuo", añade la nota.
Consideran represalia
Respecto a la decisión en sí de la administración de Donald Trump de no aceptar a su embajadora en Washington, Brasil considera que es una represalia por el hecho de que el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva aún no haya dado luz verde al nombre que propuso EEUU para la embajada en Brasilia.
La Cancillería destaca que el Gobierno de EEUU no respetó el procedimiento diplomático, porque divulgó públicamente el nombre del candidato antes de la petición formal de "agrément" a Brasil, y asegura que la petición estadounidense "aún se encuentra en análisis".
Crisis con Brasil
Además, también vincula la actual crisis diplomática a la decisión de Brasil de no conceder el visado de entrada a dos diplomáticos de EEUU que pretendían visitar el país durante el periodo electoral.
La Cancillería argumentó que estos diplomáticos "planeaban visitar el país para sembrar dudas sobre la integridad del sistema electoral brasileño, en un intento inaceptable de interferir en el proceso político nacional".
Bolsonaro preso
También recordó que siguen en vigor sanciones individuales contra autoridades brasileñas, como jueces del Tribunal Supremo y miembros del Poder Ejecutivo, "con la base infundada de persecución política al expresidente (Jair) Bolsonaro".
El exmandatario está en arresto domiciliario humanitario en su residencia de Brasilia, donde cumple una pena de 27 años y tres meses de cárcel por haber liderado un intento de golpe de Estado tras perder las elecciones frente a Lula.
La nota de Cancillería recuerda que el Gobierno brasileño no escatimó esfuerzos para resolver estas diferencias, y que en su visita a la Casa Blanca en mayo Lula solicitó al presidente Trump que se levantaran esas sanciones individuales.
(Sputnik)