"Si esto sigue adelante, la responsabilidad será suya porque es quien conduce al gobierno", subrayó.
En opinión de Rivadavia, la obra, "más allá de que considera que es mala", "no resuelve el problema". Según las propias estimaciones de (Pablo) Ferreri (presidente de OSE), serviría hasta 2045 o 2050. Si la construcción y el llenado llevan entre tres y cinco años, estaremos hablando de una solución para menos de 20 años".
Da Silva respalda
Cuando la manifestación llegó a la Torre Ejecutiva, se le sumaron algunos dirigentes de la oposición, como el senador blanco Sebastián Da Silva y el exministro de Trabajo, Pablo Mieres.
Da Silva no ahorró adjetivos al momento de hablar con la prensa: "Un gobierno necio que no entiende cómo dejar de exigirle cada vez más al río Santa Lucía solo va a generar perjuicios".
"Estamos hablando de pequeños productores. Esto es un atropello y el Partido Nacional tiene que plantarse con firmeza", sostuvo.
Por su parte, Mieres recordó que "hace una semana presentamos un recurso ante el Poder Judicial con la firma de vecinos, la Federación Rural, dirigentes de los partidos Nacional y Colorado, además del PERI y el Partido Constitucional Ambientalista. "Todos coincidimos en que este proyecto representa un grave error por dos razones: el impacto ambiental, social y productivo que generará, y porque no resolverá el abastecimiento de agua potable para la zona metropolitana", aseveró.