En ese sentido, Lavrov reitera que el así llamado Occidente colectivo busca "mantener su dominio global e impedir la consolidación de nuevos centros de poder" mediante las sanciones antirrusas y el suministro masivo de armas a Kiev.
Lavrov enfatiza que esta aspiración de Occidente explica su "vieja política de injerencia en asuntos internos" de otras naciones, que se materializa incluso por medio de "operaciones ideológicamente motivadas para derrocar gobiernos indeseables", sanciones unilaterales y "sucias" tecnologías "de guerra informática".
"Muchos pueblos del mundo ya sintieron sus consecuencias, entre ellos los de Cuba, Venezuela, Yugoslavia, Irak, Afganistán, Libia y Siria", resalta.
Países con agenda independiente
Paralelamente, el jefe de la diplomacia rusa asevera que EE.UU. y sus aliados buscan sustituir el derecho internacional encarnado en la Carta Magna de la ONU por sus "reglas". Sin embargo, muchos países ya se dieron cuenta de esto y se aferran a "una agenda independiente" que se basa en la defensa de sus intereses nacionales, subraya Lavrov.
En este contexto, el ministro ruso valora "el auge" de los esfuerzos de algunos países encaminados a desdolarizar el comercio exterior y a crear "una infraestructura de lazos logísticos, interbancarios, financieros, económicos y de transporte no controlable por Occidente". Lavrov recuerda que "alrededor de tres cuartas partes" de las naciones de todo el mundo, incluidos los socios latinoamericanos de Moscú, no se han unido a las sanciones antirrusas.
Fuente: RT