'Nos comió el macrismo y perdimos la esencia', se queja el núcleo duro libertario. 'Nos comió el macrismo y perdimos la esencia', se queja el núcleo duro libertario.
No son pocos los que aseguran que el golpe que le propinó Sergio Massa a Milei en la primera vuelta dejó grogui a un cuadro extra política que, además, luego recibió castigo del propio macrismo. Una lección de real politik que el libertario no está habituado a enfrentar. Hoy, de hecho, adquiere sentido la portada en la que este diario publicó conversaciones de Macri con empresarios en las que manifestaba que si Bullrich no ganaba la elección, trataría de gobernar a través de Milei.
El desembarco de los Macri Boys
Lo curioso es que mientras su hermana, Kikuchi y Posse intentan contener la fuga de dirigentes de todo el país enojados por el Caballo de Troya que Macri introdujo en LLA, Milei sigue haciéndoles guiños a algunos de los que Macri intenta colar en sus equipos. Hay nombres concretos: Milei habla bien e intercambia mensajes con Federico Sturzenegger, exBCRA con Macri, con Luciano Laspina, economista de Bullrich y Guido Sandleris, otro exCentral que adhiere al liberalismo a ultranza. "Laburamos un año y ahora nos decis que viene Sturzenegger", le dijo un importante economista a Kikuchi, en relación al tema antes mencionado. Todo mientras el armador coordinaba la agenda de rescate de los propios en el interior del país, donde aseguran está la mayor sangría de dirigentes políticos.
Los más enojados con la cooptación del PRO, con bastante de razón, son Juan Nápoli, el titular de Banco de Valores, Darío Epstein, uno de los defensores de la dolarización, Emilio Ocampo, el que llegaría para cerrar la puerta del Banco Central y hasta el menemista Carlos Rodríguez. Salvo la economista y cabeza de Diputados, Diana Mondino, que ya había jugado muy cercana al macrismo, el resto del plantel de economistas de Milei disputó en términos muy duros con sus pares del PRO. A niveles muy agresivos, inclusive, en las redes sociales. Ese pelotón cree que parte del éxito de Milei fue mostrar algo diferente a la política, y que ahora el acuerdo con el PRO lo condiciona y, sobre todo, los invisibiliza.
El ejemplo de Carlos Rodríguez es paradigmático, porque dijo en redes lo que otros por ahora se guardan. “Yo estoy bloqueado, igual que Darío (Epstein) o Roque (Fernández)”, cuestionó Rodríguez en su mensaje de la red social X. “Nos piden que no salgamos en los medios (...) por eso nunca salgo en TV o Radio o Diarios. Solo Twitter.”. Este diario consultó a los jefes comunicacionales de la LLA sobre ese tema, y la respuesta fue al hueso: "Hay determinados voceros, y para hablar de economía está Javier Milei", aseguraron, confirmando que hay un cerrojo sobre los mensajes económicos que dan los economistas libertarios.
El problema, además de las internas libertarias sobre los manejos del macrismo duro, es que en el entorno del expresidente se vanaglorian por estas horas no sólo de haberle sugerido con éxito a Milei cambiar el equipo económico, sino que además venden que el pacto puso en revisión a todos los preceptos centrales del programa económico y político de LLA. El más relevante, Macri le pidió que afloje con la dolarización y Bullrich lo forzó a firmar un compromiso de puntos a no realizar, entre ellos, esa idea de no tener diálogo con socios comerciales estratégicos, como Brasil y China. La frutilla del postre fue una escena de sometimiento público pocas veces vista. En la entrevista que Milei dio el domingo en La Nación Más, un canal señalado como propiedad de Macri, le pusieron en la pantalla de fondo el listado con todos los puntos que el macrismo le revisó y le bajó a Milei. Una puesta en escena que, para los que lo conocen, lleva el sello indeleble del Mauricio más maquiavélico.
Por Leandro Renou (vía Página 12)