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Murió Maricarmen, cuyo desahucio sacudió a España: ¿Qué impacto tendrá en las elecciones anticipadas?

El director de Pandemia Digital analizó en Legítima Mañana la muerte de Maricarmen, las protestas por la vivienda y el impacto que el caso tendrá en las elecciones.

La muerte de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años que fue desahuciada de la vivienda en la que había vivido durante siete décadas, profundizó la conmoción social en España y colocó la crisis habitacional en el centro del debate político. El caso, que ya había provocado movilizaciones en Madrid y otras ciudades, terminó convirtiéndose en un símbolo de un problema que atraviesa a amplios sectores de la población.

En diálogo con Legítima Mañana, el director de Pandemia Digital, Julián Macías Tovar, sostuvo que el desalojo de Maricarmen funcionó como “la gota que terminó de desbordar el vaso” de una situación que, según explicó, llevaba años agravándose.

“Los macrodatos en España son muy buenos a nivel económico, se dice ahora que la locomotora de Europa es España, pero ahí hay una letra chica que era el problema de la vivienda”, señaló.

Macías puso el foco en el peso que tiene el alquiler sobre los ingresos de los trabajadores. Según afirmó, el porcentaje del salario destinado a la vivienda puede alcanzar “el 70, el 80% incluso”, en algunos casos no para acceder a una vivienda completa sino solamente a una habitación.

Para el director de Pandemia Digital, esa realidad había quedado relegada del debate público mientras buena parte de los medios concentraba su atención en fenómenos como la ocupación de viviendas. En ese sentido, cuestionó el tratamiento de quienes no pueden afrontar los aumentos de los alquileres y sostuvo que el problema estructural del acceso a la vivienda había quedado invisibilizado.

Maricarmen como símbolo

El caso de Maricarmen adquirió una dimensión nacional después de que el desahucio se concretara el 23 de septiembre, pese a los intentos anteriores por impedirlo y a la movilización de vecinos y organizaciones. La mujer fue trasladada a un hospital después de ser expulsada de la vivienda en la que había residido durante unos 70 años.

Su situación provocó una acampada en la Puerta del Sol y una ola de movilizaciones por el derecho a la vivienda. Posteriormente, el Gobierno impulsó medidas para responder a la presión social, mientras el Congreso rechazó dos decretos de vivienda, en una crisis política que desembocó en el adelanto de las elecciones generales al 29 de noviembre.

Para Macías, una de las claves del fenómeno estuvo en que personas conocidas públicamente contribuyeron a visibilizar un conflicto que, hasta entonces, no había recibido la misma atención. Mencionó, entre otros, a Carlos Bardem y Juan Diego Botto.

“De una manera u otra hicieron visibilizar esto que los medios de comunicación no estaban visibilizando”, afirmó.

El director de Pandemia Digital comparó la situación con la crisis inmobiliaria de 2008-2010 y sostuvo que cuando un problema social se hace visible, la reacción cambia porque “la gente conoce el problema” y puede empatizar con quienes lo sufren.

La disputa política por la vivienda

Macías también cuestionó la respuesta de los distintos espacios políticos. Consideró que el PSOE intentó capitalizar electoralmente las medidas adoptadas por el Gobierno, mientras que también apuntó contra las derechas por la respuesta al movimiento de protesta.

“El diagnóstico de Mari Carmen lo comparte la mayoría de la gente que está en la calle y a la izquierda del PSOE”, sostuvo.

En su análisis, la crisis no puede reducirse a una disputa entre partidos. “Trasciende cualquier opción partidista”, afirmó, al considerar que una parte importante de quienes se movilizan experimenta directamente las dificultades para acceder o permanecer en una vivienda.

El director de Pandemia Digital también cuestionó los intentos de desacreditar a Maricarmen durante las últimas semanas. Según relató, desde sectores de la derecha se difundieron versiones sobre su vida personal con el objetivo de restarle legitimidad a su reclamo.

Macías calificó esas versiones como “disparates” y criticó especialmente que, después de su fallecimiento, se acusara a la izquierda de utilizar políticamente su figura.

“Estamos hablando de una señora de 87 años que tenía una discapacidad y que ni siquiera en ese punto han sido capaces de empatizar con ella”, afirmó.

Maricarmen murió el 7 de octubre en el Hospital Gregorio Marañón, después de permanecer ingresada desde el desahucio. Su fallecimiento se produjo cuando estaba previsto que pudiera regresar a su vivienda mediante un nuevo contrato de alquiler.

Un escenario abierto para la izquierda

El impacto del caso también abrió una discusión sobre el futuro electoral de la izquierda española. Macías señaló que existe un espacio político a la izquierda del PSOE que podría verse fortalecido por las movilizaciones, pero cuestionó la forma en que se está intentando construir esa alternativa.

En particular, se refirió al proyecto que busca articular a diferentes sectores de la izquierda y que, según planteó, debería superar los acuerdos entre las estructuras partidarias.

“Hace falta un proceso constituyente abierto a la sociedad donde cualquiera se pueda presentar”, sostuvo.

Para Macías, el desafío consiste en incorporar a quienes participan de las movilizaciones pero no tienen militancia partidaria ni forman parte de organizaciones políticas tradicionales.

“Lo que hay es un problema que transversaliza totalmente a la población española”, afirmó.

El director de Pandemia Digital consideró que limitar la construcción de una alternativa electoral a acuerdos entre partidos puede significar perder la oportunidad que abrió la movilización por la vivienda.

“De momento parece que desde Sumar, lo que quieren llamar Frente Amplio, no quieren hacer un Frente Amplio sino un frente reducido de acuerdos”, cuestionó.

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