Esta vez, la pena de cinco años, que es inferior a los siete que solicitaba la Fiscalía, supone un golpe aun mayor a la reputación del expresidente, que sigue siendo un referente de la derecha francesa, porque la sentencia establece que la campaña que le condujo al Elíseo estuvo financiada con dinero libio.
Dinero de Gadafi para financiar campaña de 2007
Aunque él no está condenado directamente por eso, al considerar que no se ha podido establecer su participación directa en la obtención de los fondos del régimen de Muamar Gadafi y que las posibles contrapartidas, que considera probadas, están cubiertas por la inmunidad presidencial.
La sentencia establece, sin embargo, que Sarkozy formó en 2005 una trama con sus dos estrechos colaboradores, Claude Guéant y Brice Hortefeux, que, junto al intermediario Ziad Takieddine, fallecido el pasado martes, establecieron una red para recibir dinero de Libia con el que financiar la campaña de 2007. El entonces ministro del Interior se valió de su cargo y de las expectativas que tenía de ganar aquellas elecciones para hacer promesas a Gadafi en varios casos.
En concreto, para favorecer el retorno de Libia a la escena internacional, para fomentar el sector nuclear en el país africano y para interceder en favor de su cuñado Abdalláh Senoussi, condenado a cadena perpetua en Francia por el atentado contra un avión en 1989 en el que murieron 170 personas, 54 de ellas franceses.
Aunque apenas se han encontrado rastros de los fondos entregados por Libia a la campaña, el tribunal considera que existen pruebas suficientes de que existieron, al tiempo que establece que las contrapartidas también intentaron llevarse a cabo.
La sentencia más dura fue contra Guéant, exjefe de Gabinete de Sarkozy en Interior, al que sitúa como un engranaje oculto para llevar a cabo el pacto de corrupción. Aunque la condena a seis años de cárcel, es la mayor dictada en el caso, no ingresará en prisión por su edad: 80 años.