El equipo de seguridad de Peña aseguró que el despliegue en tres departamentos del sur obedece al interés de ministra de Seguridad argentina y el alineamiento de su gobierno con la agenda de seguridad de Estados Unidos (EEUU).
Benítez admitió que la militarización de estos departamentos partió de las declaraciones de Bullrich y la preocupación argentina ante el crecimiento de la actividad del grupo terrorista en medio de la tensión creciente en Medio Oriente. A su vez, la preocupación de Argentina también está relacionada con el desplazamiento de bandas criminales tradicionalmente ubicadas en la frontera paraguaya con Brasil, que el gobierno aseguró que comienzan a moverse rápidamente hacia la frontera con el otro vecino.
La "sensibilidad argentina" con Hezbolá
Bullrich manifestó que "Argentina tiene una especial sensibilidad con los miembros de Hezbolá y han sido procesados. En el Comando Tripartito se analizan los casos, ahí se ha detenido gente con vinculación indirecta con Hezbolá. Ustedes saben que ellos fueron autores del atentado de la AMIA", explicó la ministra macrista que había señalado meses atrás que manejaba la información de una presencia efectiva de grupos terroristas, sobre todo de Hezbolá, en la Triple Frontera que comparte con Brasil y Paraguay, y también en la frontera con Bolivia.
En su momento, Bullrich había mencionado además la presencia de este grupo, partido político y grupo paramilitar musulmán de la corriente chiíta libanesa, pero formado por grupos pertenecientes a la Guardia Revolucionaria iraní, que Argentina lo responsabiliza de los dos atentados ocurridos en su territorio.
Un caso puntual que la ministra argentina agradeció a Paraguay fue la extradición de personas relacionadas con la organización chiíta libanesa. La referencia fue hacia Kassem Mohamad Hijazi, un lavador de dinero de Hezbolá que fue capturado y extraditado de Paraguay a EEUU.
Fuente: La Política Online