La operación de Argentina es parte de un operativo de seguridad que pretende controlar la delincuencia organizada en la frontera y que tiene como epicentro a la provincia de Salta, que comparte límites geográficos terrestres con Paraguay, Bolivia y Chile.
"Nosotros estamos enterados de lo que ellos están haciendo y acompañamos desde nuestro territorio esa operación de la hermana Argentina", agregó el ministro. No obstante, medios locales afirman que la movilización causó "malestar" en Asunción.
Brasil también militarizó puntos limítrofes calientes
A finales de abril, medios locales informaron que el Gobierno del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, había ordenado el despliegue de más de 200 vehículos blindados en frontera con Paraguay, con el objetivo de ampliar los controles en el oeste del territorio.
Según esos reportes, se trata de una de las mayores movilizaciones en el área limítrofe con Bolivia y Paraguay, con miras a convertir a Mato Grosso do Sul en una de las entidades con mayor equipamiento de vigilancia militar.
En un evento con autoridades estatales, el gobernador Eduardo Riedel reveló los planes estratégicos de la mayor de las Fuerzas Armadas para el Comando Militar del Oeste (CMO) hasta 2027. Se prevé la llegada de al menos 75 blindados del tipo guaraní, destinados a transporte, puesto de mando, ambulancia, artillería antiaérea e ingeniería; así como otras decenas de vehículos Centauro, de fabricación italiana.
"O Brasil tiene autonomía para preservar la soberanía, o correrá el riesgo de tener otras botas de combate pisando nuestro suelo, que no serán soldados brasileños", advirtió el general, tras insistir en la necesidad de combatir las "amenazas externas" con inversión en Defensa.