Rusia continúa desde el 24 de febrero pasado una "operación militar especial" en Ucrania alegando que las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk, previamente reconocidas por Moscú como Estados soberanos, necesitan ayuda frente al "genocidio" por parte de Kiev.
Uno de los objetivos fundamentales de esa ofensiva, según el presidente Vladímir Putin, es "la desmilitarización y la desnazificación" de Ucrania.
Objetivos cumplidos
A finales de marzo pasado, el Ministerio de Defensa ruso dio por cumplidos los objetivos de la primera fase de la operación, que era mermar la capacidad bélica de Ucrania, y dijo que se enfocaría en adelante en "la liberación del Donbás".
Al rebelarse en 2014 contra el gobierno de Kiev, las Repúblicas Populares de Donetsk (RPD) y Lugansk (RPL) se proclamaron en los límites administrativos de las respectivas regiones de Ucrania, si bien ejercieron control real en un tercio del territorio del Donbás hasta finales de febrero pasado.
(Vía Sputnik)