Una promesa electoral
La iniciativa fue impulsada por el gobierno liderado por el presidente Bassirou Diomaye Faye y el primer ministro Ousmane Sonko, quienes habían prometido durante la campaña electoral reforzar la legislación vigente sobre este tema.
Debate marcado por tensiones sociales y religiosas
En Senegal (país mayoritariamente musulmán) la homosexualidad ya estaba penalizada desde hace décadas bajo el artículo 319 del Código Penal, que castigaba los llamados "actos contra natura" con penas de prisión y multas.
El endurecimiento de la norma llega en un contexto de fuerte presión social y política por parte de sectores conservadores y grupos religiosos que reclaman medidas más duras contra lo que consideran prácticas contrarias a los valores tradicionales. Sin embargo, activistas y organizaciones de derechos humanos advierten que la reforma podría incrementar la persecución y la violencia contra las personas LGBT, en un país donde ya existen altos niveles de estigmatización y discriminación.
Naciones Unidas
La nueva legislación también generó críticas desde organismos internacionales. El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida advirtió que leyes de este tipo pueden empujar a las personas a la clandestinidad y dificultar su acceso a servicios de salud y protección social.
La norma todavía debe ser promulgada por el presidente para entrar plenamente en vigor;su aprobación parlamentaria refleja una tendencia en África occidental, donde varios países han impulsado recientemente leyes más restrictivas contra las relaciones entre personas del mismo sexo.