Menos apuestas=más dinero para las familias
Si bien los datos disponibles no permiten establecer a cabalidad que ese crecimiento corresponda directamente a la prohibición de las apuestas online, ABRAS consideró en su estudio que las restricciones a las plataformas de apuestas en línea podrían estar contribuyendo a que una mayor proporción del presupuesto familiar se destine a necesidades esenciales.
La hipótesis de ABRAS es que la reducción del dinero destinado a las apuestas digitales permitió recuperar cierta capacidad de compra para alimentos y otros bienes esenciales. El argumento de la consultora se basa en que los recursos utilizados para apostar compiten con los gastos habituales de los hogares, particularmente entre las familias de ingresos limitados.
No obstante, ABRAS matizó el resultado con un informe del Banco Central de Brasil sobre las transacciones realizadas mediante Pix (un sistema de pagos instantáneos ampliamente utilizado en el país), puesto que después de la prohibición se observó una reducción inicial del 10% en el número de operaciones, que posteriormente se situó en el 7%.
Estudio universitario calculó el costo económico de las apuestas
De todas formas, el impacto de las apuestas en línea en la economía brasileña ya había sido revelada en investigaciones académicas.
Un estudio del Centro de Investigación en Macroeconomía de las Desigualdades, estimó que las apuestas provocaron una reducción de la actividad económica de entre 120.000 y 141.000 millones de reales durante 2025.
De acuerdo con los cálculos difundidos sobre esa investigación, el impacto económico equivaldría aproximadamente al 0,9% y al 1,1% del producto interno bruto brasileño. El estudio también estimó posibles pérdidas de recaudación tributaria derivadas de la menor actividad económica, al tiempo que también generó preocupación por sus consecuencias sobre el endeudamiento familiar.