«No pagaba todo con cambio chico, como se dijo. Todo eso está a disposición del fiscal actuante», señaló.
El jerarca sostuvo que las operaciones que realizaba no necesariamente constituían lavado de activos y consideró que su exposición pública estuvo relacionada con su condición de figura política.
«Nos tocó a nosotros, aunque esta operatoria se reiteraba, pero nos tocó porque soy un sujeto de interés político», expresó. En ese sentido, cuestionó que otras referencias surgidas durante la investigación no hayan tenido la misma repercusión pública. Mencionó, por ejemplo, que durante el interrogatorio a Pablo Leiva habría aparecido el nombre de un tesorero de una casa de cambio, sin que ese dato despertara un interés periodístico comparable.
Gandini también reconoció que el local está vinculado a su patrimonio familiar, ya que figura entre los bienes gananciales, aunque insistió en que esa circunstancia no implica que haya tenido participación en las actividades investigadas.
El respaldo de Lacalle Pou y la situación del edil
Otro de los puntos centrales de la entrevista fue el respaldo que recibió del expresidente Luis Lacalle Pou. Gandini contó que habló con él la noche anterior a la conferencia de prensa en la que decidió dar explicaciones públicas.
«Le dije que iba a hacer una conferencia de prensa y me dijo: “Me parece muy bien”», relató.
Sin embargo, se apresuró a aclarar que no le pidió respaldo político por el caso. Según explicó, incluso solicitó a sus compañeros más cercanos que no concurrieran a la conferencia, porque entendía que debía enfrentar personalmente las preguntas y dar sus explicaciones sin acompañamiento partidario.
«Yo no le pido al partido que me respalde ni que salga ni que haga un gesto», sostuvo.
La situación del edil Gonzalo Gómez también ocupó un lugar importante en sus declaraciones. Gandini defendió que no haya renunciado a su banca, pese a la controversia generada por la participación de un asesor suyo en la investigación.
Según contó, Gómez le comunicó que se haría cargo de su error y que decidió reconocerlo. Para el dirigente blanco, el edil cometió una equivocación al no seguir los procedimientos que correspondían dentro de la agrupación, pero valoró que haya dado la cara.
«Podía haber mentido», afirmó.
El respaldo de Gandini a Gómez
Gandini se manifestó expresamente de acuerdo con que Gómez no haya renunciado. Argumentó que la banca pertenece al edil y que nadie le solicitó que la abandonara. También recordó que el Partido Nacional resolvió suspenderlo durante dos años en sus derechos partidarios y recomendarle que se apartara del cargo mientras durara esa sanción.
Por esa razón, explicó, Gómez continúa de licencia, aunque sigue perteneciendo al Partido Nacional y a la agrupación política.
El exsenador también reconoció que conocía a algunos de los asesores del edil, ya que su agrupación había participado en las gestiones para sus designaciones. Precisó que algunos dejaron sus funciones, mientras que otros continúan vinculados.
«La autocrítica está en pausa»
Consultado sobre si había realizado alguna autocrítica por lo ocurrido, Gandini respondió que esa reflexión está postergada porque, según dijo, actualmente no puede hacer política.
Aseguró que atravesó un momento muy difícil, especialmente por las consecuencias que la exposición pública tuvo sobre su familia. «La pasé horrible», expresó, al señalar que una serie de coincidencias terminaron asociando a sus familiares con hechos delictivos, pese a que, según su versión, el paso del tiempo demostró que no estaban vinculados ni eran objeto de investigación.
También atribuyó la demora del Partido Nacional en pronunciarse sobre la situación de Gómez a circunstancias personales del edil. Explicó que se encontraba en China y que no regresó antes porque debía afrontar un pasaje de 3.600 dólares que no tenía dinero para pagar, por lo que volvió cuando le correspondió hacerlo.