También disparó contra la postura política de los conjuntos. «Me gustaría que fueran autónomos de ideologías, que lamentablemente no pasa, pero no nos molestan las críticas”, aseveró.
Umpiérrez en sus declaraciones argumentó que el Estado no financia las jineteadas, por ejemplo, que también son «una expresión cultural». Por ende, no tienen por qué pagarles a las murgas.
Carnaval y Estado, asunto separado
Los colectivos de murga decidieron no participar en los desfiles organizados por la IDR. Así lo manifestaron en un comunicado esta semana, publicado «al no recibir respuesta formal a nuestro pedido de diálogo, más unidos y preocupados que antes, por dichas disposiciones y por el tratamiento que se le da la cultura popular».
En Rocha habrá carnaval autogestionado, «tablados y corsos organizados desde nuestro colectivo con la ayuda de todo el pueblo, para compartir nuestro arte, más allá de caprichos políticos».
Para el colectivo «la falta de apoyo del poder departamental contribuye al deterioro de nuestro arte popular. De esta forma, la Dirección de Cultura se deslinda de la función de promover una de las principales ramas de la identidad cultural uruguaya, como lo es la murga».
Por último, sostuvieron que «la voz de la murga está más fuerte que nunca» y anunciaron que intentarán llegar a cada rincón del departamento.