Según el Acuerdo de la Sede de la ONU y EE.UU., el país norteamericano no debe imponer ningún obstáculo en el movimiento hacia o desde la sede de las Naciones Unidas de los funcionarios de los Estados miembros de la ONU que buscan asistir a eventos en la organización y deben expedirles las visas de inmediato.
Estados Unidos, que no es parte de la CPI, fundada en 1998, ha endurecido en los últimos años sus críticas contra la Corte.
Estas amenazas de imponer sanciones por parte de EE.UU. se realizan en virtud de una investigación que autorizó la CPI en marzo, para examinar supuestos crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos en Afganistán por las fuerzas estadounidenses.
El objeto de las pesquisas son los crímenes cometidos en el marco del conflicto armado en Afganistán desde el 1 de mayo de 2003, cuando este país asiático se convirtió en Estado miembro del Estatuto de Roma.