En el procedimiento de producción de hidrógeno se somete el agua recolectada a un proceso de electrólisis donde se dividen las moléculas de hidrógeno y oxígeno presentes en el líquido. Luego se forma un enlace con moléculas de carbono (recolectadas a partir de otras actividades industriales que las desechan) para producir el combustible metanol. Se denomina verde a este hidrógeno porque la fuente de energía que alimenta a los electrolizadores es renovable, puntualmente eólica o solar.
¿Cómo se plantea trabajar la nueva administración frenteamplista?
En diálogo con Caras y Caretas, la directora Nacional de Energía del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), Arianna Spinelli, señaló que “uno de los principales objetivos para este quinquenio es la revisión de la política energética” nacional “que tenía un horizonte hacia el año 2030” y será reevaluada proyectando hacia el año 2050. “A través de una discusión multipartidaria” buscarán que se incluya al hidrógeno, porque “no era un tema” en el año 2010 “cuando se aprobó el acuerdo hoy vigente”, apuntó.
A su vez, el Gobierno comenzó a implementar otro dispositivo de discusión y análisis, también en el marco de una política de Estado: la Evaluación Ambiental Estratégica (EAE) de todo el sector del hidrógeno en el Uruguay. Federico Rehermann, coordinador nacional del Programa de Hidrógeno Verde del MIEM, señaló a Caras y Caretas que “el mes pasado” comenzaron el proceso de la EAE y que trabajaran en ello “hasta marzo del año que viene”.
En el caso de “los procesos de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA)” se “evalúa cuál es el impacto ambiental que tiene un proyecto concreto, se estudia el lugar físico donde se va a instalar y todas las consecuencias que tiene”, acotó Rehermann. En el caso de la EAE se analiza “cuáles son las distintas variables y los distintos impactos que hay que atender, no en un proyecto, sino en general” para “poder anticiparse” a los problemas, y luego poder contar con los elementos a tener en cuenta para decidir sobre “cada proyecto”, explicó.
Para la realización de la EAE el MIEM coordina con el MA desde la anterior administración, cuando se contrató a las consultoras ERM y Adapta para diseñarla e implementarla. De acuerdo a Rehermann se realizarán siete talleres de distinto nivel, “uno con técnicos, otro con el sector público, con el sector privado, con la academia, pero también en el territorio”. En ese sentido, convocarán reuniones de los tres Consejos Regionales de Cuenca que hay en Uruguay “para recoger insumos de toda la sociedad civil”, acotó.
En la entrevista conjunta realizada en el MIEM, Rehermann también adelantó que en el primer semestre del 2026 van a implementar “mesas de trabajo multinivel en territorio” relacionadas “a los proyectos puntuales”. Se trata de “juntar a los distintos actores en una mesa”, el sector público, la sociedad civil organizada o no organizada, es decir, “cualquier vecino”, la academia, el sector privado “y no solo los de los proyectos de hidrógeno, sino que también una PYME, es decir, cualquier actor privado que quiera participar”, para poder “intercambiar todos al mismo nivel y poder compartir información y opiniones”, manifestó.
Algunas preocupaciones relacionadas al hidrógeno verde
En diálogo con Caras y Caretas, Raúl Viñas, integrante del Movimiento por un Uruguay Sustentable (Movus) dijo que “el hidrógeno verde es una promesa muy interesante”, pero que desde la organización tienen “serias dudas de que sea verde, en el sentido de que sea ambientalmente neutro para el territorio, de la forma en que se está armando en el país”.
Advirtió que existe “el grave problema de ese líquido del cual van a sacar el hidrógeno”, que es el agua. Los impulsores del sector dicen “que van a gastar poquita agua en relación a la que hay, pero este cuento ya lo hemos visto miles de veces”, criticó. La empresa alemana Enertrag está representada en Uruguay por “el ingeniero Puntigliano, a quien ya se lo conoce por Aratirí”, apuntó, en relación al fallido y polémico proyecto de megaminería a cielo abierto ubicado en las cercanías de Valentines, Florida.
El hidrógeno verde “es un hidrógeno que tiene mucho marketing” porque su producción “a futuro sería algo importante”, pero en la actualidad “es una producción que, en primer lugar, carece de mercado”, argumentó. Hay muchos proyectos de hidrógeno en todo el mundo, pero “son muchos proyectos, no hay verdaderamente plantas de gran tamaño”, reflexionó. “Son proyectos pilotos, que siguen piloteando, pero que no despegan”, remarcó.
En cuanto al proyecto de la empresa chileno-peruana HIF Global, que se prepara para instalarse en el departamento de Paysandú, Viñas recordó las dificultades que enfrentó Movus para acceder al memorándum de entendimiento (MoU, por sus siglas en inglés) firmado el 28 de febrero de 2024 entre la empresa y el Gobierno de Luis Lacalle Pou. A partir de un pedido de Acceso a la Información Pública, y posteriormente un juicio, accedieron a “una cosa que no tenía nada que ver” con el MoU, pero que “juran y perjuran que es parte” y fue producido el “15 de enero”, fustigó. Además, “de las 70 y pico de páginas solamente dejaron ver 14”, con lo que tacharon “no se podía ver ni el índice”, declaró.
“Entonces, en ese secretismo tenemos otro problema”, porque “si las cosas no tienen ningún inconveniente, para qué se las oculta”, se cuestionó. En Movus “esto prende todas las luces de alarma”, porque no se sabe “qué es lo que se firmó”. No se conoce “a qué se comprometieron” y en Uruguay hay experiencia “de contratos en los cuales el Estado se terminó comprometiendo a hacerle un tren a UPM, o a darle una terminal en el puerto, por ejemplo”, sentenció.
Por Agustín Büchner.