“A la luz de la complejidad del proceso y la necesidad de buscar algún camino positivo que ayude en el caso de Palestina al pueblo palestino y a Medio Oriente (...) está claro que para nosotros una figura con un perfil político, claro, cristalino, muy fuerte y con una visión de articulación tan importante, tenemos que mandarla”.
El canciller puntualizó que la medida no opaca el desempeño de la diplomacia de carrera:
“No podíamos enfocarnos solamente en diplomáticos, que los diplomáticos trabajan maravillosamente y nos sobran la capacidad profesional, pero en este caso (...) llegamos a la conclusión que tenemos que enviar a la zona de Palestina una figura de primerísimo nivel, enormemente respetada y creíble, para que Uruguay ayude y dé una mano en la medida de nuestras posibilidades”.
Respecto a la postura uruguaya, el titular de la diplomacia ratificó el compromiso con "la idea de la construcción de los dos Estados para que tanto israelíes como palestinos puedan vivir con un poco de paz y seguridad".
El reemplazo del actual embajador Fernando Arroyo —designado en noviembre de 2023— se concretará en el primer cuatrimestre del próximo año, una vez que el Parlamento otorgue la venia correspondiente. Sobre la reacción del exintendente, Lubetkin concluyó:
“Carámbula lo tomó con sorpresa, pero creo que con un gran orgullo y gran responsabilidad de una nueva fase de su vida (...) Vamos a dar una señal muy potente de la seriedad con la que estamos tomando esta situación tan grave. Ha llegado la hora de que realmente contribuyamos con una figura de esta dimensión para que demos una mano real a lo que está pasando allí”.