“Estimado Alejandro, buenas tardes. Mi nombre es P.F., me pasó su contacto Juan Seré”, escribió el representante de Friopuerto a Astesiano el 18 de abril.
Más tarde le habla de “evaluar una propuesta de servicio de vigilancia en un depósito fiscal ubicado en La Tablada” y le dice que “la firma se llama Rilcomar SA”.
Según se desprende de las conversaciones, tras evaluar la propuesta de otra empresa, P.F. llegó a un acuerdo con el exjefe de Seguridad Presidencial, quien instaló personal de vigilancia armado en el predio.
En una ocasión, el representante de Rilcomar le pidió a Astesiano que llamara a sus “amigos uniformados” de la Guardia Republicana para alejar a unas personas que habían ingresado al predio.
“Se mandaron unos en moto por el costado del terreno nuestro. Andan con mochilas y dicen que se metieron a casar (sic) pájaros. Si podés mandar a tus amigos uniformados para que hagan ruido por la vuelta, estaría bárbaro. Me refiero a la republicana”, escribió PF a Astesiano el 30 de junio.
“Ya”, respondió el excustodio de Lacalle.
En otra oportunidad, el 2 de septiembre, PF le pidió que sacara a “esa alimaña de ahí”. “Lo saqué, le pegué una piña, corrió”, le informó Astesiano.
La última comunicación entre ambos se dio el 21 de septiembre. En dicha oportunidad, el exjefe de Seguridad Presidencial le avisó: “Pablo q tal estoy con luis en costa rica el lunes ya estoy ahi sin falta [sic]”.
Días más tarde, el domingo 25, la Policía detuvo a Astesiano.